Tribunal Supremo de Estados Unidos permite demanda multimillonaria de ExxonMobil contra empresas estatales cubanas

El Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió este 23 de junio de 2026 una decisión de gran impacto para el régimen cubano al permitir que continúe la demanda presentada por ExxonMobil contra las empresas estatales CUPET y CIMEX por el uso de propiedades confiscadas tras la revolución encabezada por Fidel Castro.

La sentencia, en el caso Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX S.A. (Cuba), et al., aborda una cuestión clave de la Ley Helms-Burton y podría abrir la puerta a nuevas reclamaciones contra entidades controladas por el Estado cubano.

El origen del conflicto

Según el fallo, en 1960 el gobierno cubano confiscó numerosos activos de empresas extranjeras, entre ellos una refinería, terminales, instalaciones de almacenamiento y más de un centenar de estaciones de servicio pertenecientes a Exxon.

Durante décadas, la compañía estadounidense careció de mecanismos efectivos para reclamar compensación. La situación cambió con la aprobación de la Ley Helms-Burton en 1996, que creó un derecho de acción para ciudadanos y empresas estadounidenses cuyas propiedades fueron confiscadas por el régimen cubano.

ExxonMobil presentó entonces una demanda contra la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la Corporación CIMEX S.A. y una empresa panameña vinculada a esta última, reclamando más de mil millones de dólares en daños.

El debate jurídico

Las empresas estatales cubanas intentaron que el caso fuera desestimado alegando inmunidad soberana bajo la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA), una norma que generalmente protege a los Estados extranjeros y sus entidades frente a demandas en tribunales estadounidenses.

Sin embargo, Exxon argumentó que la propia Ley Helms-Burton eliminó esa protección para los casos relacionados con el tráfico de bienes confiscados en Cuba.

El Tribunal de Distrito y posteriormente la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia dieron la razón a ExxonMobil. Ahora, el Tribunal Supremo confirmó esa interpretación.

Qué decidió el Supremo

La máxima instancia judicial estadounidense concluyó que la Ley Helms-Burton “elimina expresamente” la inmunidad soberana de las agencias e instrumentalidades del Estado cubano cuando son demandadas bajo esta legislación.

En otras palabras, las empresas estatales cubanas no pueden escudarse en la inmunidad soberana para evitar ser llevadas ante los tribunales estadounidenses por presunto tráfico de propiedades confiscadas.

La decisión no resuelve todavía si ExxonMobil tiene derecho a recibir la indemnización solicitada, pero sí permite que la demanda continúe avanzando en los tribunales.

Posibles consecuencias para el régimen cubano

El fallo es considerado uno de los pronunciamientos más relevantes sobre la aplicación de la Ley Helms-Burton desde que la administración de Donald Trump activó plenamente en 2019 el Título III de esa legislación, que había permanecido suspendido durante más de dos décadas.

La decisión podría fortalecer otras demandas presentadas por antiguos propietarios estadounidenses o sus herederos contra empresas estatales cubanas y entidades que operan activos confiscados tras la revolución.

Entre las entidades potencialmente expuestas a litigios se encuentran empresas vinculadas a sectores estratégicos como el turismo, el comercio exterior, la energía y la logística, muchas de ellas controladas directa o indirectamente por el conglomerado militar GAESA.

Para el régimen cubano, el fallo representa un nuevo revés judicial en Estados Unidos y aumenta la presión legal sobre las empresas estatales que administran propiedades nacionalizadas sin compensación a sus antiguos dueños.

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