
Trabajador de las minas en Moa denuncia despidos, escasez y desesperación: “Los hombres están llorando porque no saben cómo mantener a sus familias”
Un trabajador de la industria minera en Moa denunció a ClickCuba la crítica situación económica y social que atraviesan cientos de familias del municipio, marcada por los altos precios de los alimentos, los prolongados apagones y la reducción de plantillas laborales en empresas estatales.
En un testimonio enviado a nuestra redacción, el trabajador describió un panorama de creciente desesperación entre los empleados afectados por las recientes medidas laborales aplicadas en el sector.
Según explicó, en su área de trabajo laboraban 31 choferes, pero la empresa decidió mantener únicamente a 10 trabajadores activos, mientras el resto fue enviado a sus casas bajo la modalidad conocida como “disponibilidad”.
“De los 31 dejaron 10 choferes nada más. A nosotros nos mandaron para la casa. El primer mes te pagan el salario completo, el segundo mes el 60 %, y antes de que termine ese período te ofrecen otros trabajos”, relató.
El denunciante aseguró que las únicas alternativas laborales que les ofrecen son plazas de baja remuneración en sectores como servicios comunales, construcción, vigilancia o limpieza en hospitales.
“Te dicen que tienen comunales, construcción, guardia en el hospital o limpieza. Si no aceptas ninguna de las dos plazas que te ofertan, entonces automáticamente te dan baja de la empresa”, afirmó.
La situación ha provocado un fuerte impacto emocional entre los trabajadores afectados.
“Hay una cantidad de trabajadores en la calle. Usted quisiera ver allá arriba. Los hombres llorando. Hombres que tienen familia y llorando porque no saben qué hacer”, expresó.
El trabajador también denunció el elevado costo de los productos básicos en Moa, donde, según explicó, los precios continúan aumentando mientras los salarios permanecen estancados.
De acuerdo con su testimonio, el kilogramo de azúcar alcanza ya los 1.200 pesos cubanos, el arroz ronda los 1.000 pesos por kilogramo y el aceite supera los 2.300 pesos.
“Nos están matando. Todo sigue subiendo y cada vez es más difícil alimentar a la familia”, lamentó.
A la crisis económica se suman los apagones prolongados. El denunciante aseguró que en su zona permanecieron tres días consecutivos sin electricidad y que la corriente fue restablecida apenas una hora antes de grabar su mensaje.
La falta de energía obliga a muchas familias a cocinar con carbón vegetal. Sin embargo, incluso ese recurso se ha convertido en un producto difícil de adquirir.
“Un saco de carbón vale 2.800 pesos. El que no tiene cómo comprarlo se va para los manglares a cortar árboles verdes y ponerlos a secar porque no hay dónde buscar leña”, explicó.
El trabajador manifestó además su frustración por la falta de soluciones a los problemas cotidianos que enfrenta la población y aseguró que existe un amplio descontento entre los habitantes del municipio.
“Como yo, el 95 % de la población quiere que este sistema cambie radicalmente”, afirmó.
Moa, uno de los principales polos mineros del país y centro estratégico de la industria del níquel, atraviesa desde hace años dificultades económicas asociadas a la crisis nacional, los problemas energéticos y la reducción de la actividad productiva, una situación que, según denuncian trabajadores y residentes, continúa deteriorando las condiciones de vida de miles de familias en la región.






Deja un comentario