A dos semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, la pelea por el distrito 27 de Florida vive su enésimo capítulo: el demócrata Eliott Rodriguez lanzó un anuncio que usa la vieja entrevista de la congresista María Elvira Salazar con Fidel Castro para acusarla de cercanía con los dictadores, y la campaña de la republicana respondió acusándolo a él de financiarse con donantes que buscan normalizar relaciones con la dictadura cubana.
Los dos candidatos son cubanoamericanos y fueron durante años rostros conocidos de la televisión de Miami antes de entrar en política. El distrito, que incluye la Pequeña Habana, Coral Gables, Kendall y Key Biscayne, es uno de los más observados de estos comicios: los pronosticadores han pasado el escaño de «probable republicano» a «inclinado republicano» y algunos encuestadores lo consideran ya un empate. Los demócratas nacionales lo han incluido entre sus objetivos prioritarios para arrebatarlo, con el respaldo del líder del partido en la Cámara, Hakeem Jeffries.
El anuncio
Rodriguez publicó el anuncio el sábado por la noche en su cuenta de X. En el texto que lo acompaña afirma que «María Elvira Salazar siempre ha estado muy cerca de socialistas y comunistas», a diferencia de él, «que siempre los denuncia». El video recupera fragmentos de la entrevista que Salazar, entonces periodista de televisión, hizo a Fidel Castro en 1995, durante la visita del dictador a Nueva York con motivo del 50 aniversario de Naciones Unidas.
«Usted, Comandante, el hombre que capturó la imaginación del mundo entero en los años sesenta», le dice Salazar a Castro en uno de los cortes del anuncio; en otro, la entonces periodista se refiere a la conversación sobre la revolución como «algo romántico». Rodriguez asegura en el video que la congresista alabó la revolución durante aquella entrevista: «Se acercó a un dictador y ahora se acerca a otro aspirante a dictador, Donald Trump».
El anuncio incluye además imágenes del propio Rodriguez siguiendo a Castro por un pasillo tras una rueda de prensa en Cuba. Según cuenta, intentaba hacerle preguntas incómodas sobre democracia, presos políticos y elecciones libres, pero un guardaespaldas del dictador lo apartó de un empujón.
https://x.com/ERodforCongress/status/2111546560366494104
La respuesta de Salazar
La campaña de la congresista respondió en declaraciones al Miami Herald. «Reciclar fragmentos que ya usaron sin éxito rivales anteriores de Salazar no ocultará el hecho de que Eliott respalda a una socialista democrática para el Senado ni que lo financia un quién es quién de donantes que buscan normalizar las relaciones con la dictadura cubana», dijo su portavoz, Ana Carbonell, en referencia al apoyo de Rodriguez a la candidata al Senado Angie Nixon.
No es la primera vez que la entrevista se usa contra Salazar: en 2018, el republicano Stephen Marks ya la incluyó en un anuncio durante la primaria de ese año. La entonces candidata la defendió en una entrevista con la cadena WPLG: aseguró que la planteó «por el centro», como una periodista imparcial, que duró una hora y que «hay muchos fragmentos en los que soy dura». «He sido una de las críticas más duras y constantes de la revolución cubana en antena, y que este tipo salga al aire a decir que soy comunista me enfurece», afirmó entonces.
Salazar, hija de exiliados cubanos, ha hecho de la oposición al régimen de La Habana uno de los pilares de su carrera en Washington. En noviembre de 2025, la Cámara de Representantes aprobó con 285 votos a favor y 98 en contra su resolución de denuncia de «los horrores del socialismo», que cita los crímenes del castrismo.
La inmigración, en el centro del distrito
La contienda se juega en la ciudad que encabeza los arrestos de ICE en Estados Unidos. Rodriguez centra su campaña en el costo de la vida y en la crítica a las redadas: quiere «reestructurar» ICE, aunque sin llegar a pedir su abolición. Salazar defiende su Dignity Act, la propuesta que presenta desde 2022 para permitir a inmigrantes indocumentados quedarse a trabajar legalmente, con una posible regularización tras diez años y el pago de 10.000 dólares, sin vía a la ciudadanía, y que le ha valido ataques del ala más dura de su partido.
En septiembre, la congresista rompió públicamente con Trump en un anuncio grabado frente a la Casa Blanca: «Algunas de sus medidas de control migratorio han ido demasiado lejos», le dijo al presidente, y le advirtió de que los hispanos que le ayudaron a ganar en 2024 «hoy se sienten traicionados». Trump respondió compartiendo en Truth Social más de una docena de mensajes contra ella, aunque sin retirarle formalmente su respaldo, como contó ClickCuba.
Un reportaje de The New Yorker publicado el viernes retrata la campaña puerta a puerta de Rodriguez en la Pequeña Habana y recoge el momento en que Arianne Betancourt, una vecina de raíces cubanas, hondureñas y salvadoreñas, encaró a la congresista tras una misa: «Realmente defraudó a la comunidad», le dijo, después de que su padre, que tenía antecedentes penales pero seguía, según ella, el protocolo migratorio, fuera detenido en una cita rutinaria y llevado al centro conocido como Alligator Alcatraz. Salazar dijo después a una televisión local que el encuentro fue «motivado políticamente» y que Betancourt tenía «una agenda clara»; su oficina sostiene que se reunió con ella y que ha resuelto numerosos casos migratorios de sus electores. Betancourt, que llegó a votar por Salazar, trabaja hoy con un grupo de defensa de inmigrantes y dice haber confrontado a la congresista en nombre de unas 800 familias con familiares detenidos.
El desgaste es medible. Una encuesta de 2025 de la Universidad Internacional de Florida entre inmigrantes venezolanos de larga data halló que el 35% tenía a un familiar o amigo cercano afectado por el fin del Estatus de Protección Temporal, y que una quinta parte de quienes votaron a Trump se arrepentía. La aprobación del presidente, según The New Yorker, ha caído a mínimos, en torno al 35%.
Cuba, el otro frente
La política hacia la isla también divide a los dos candidatos. Salazar celebra la presión máxima de Washington: «Por primera vez en décadas, La Habana se ve obligada a valerse por sí misma y está fracasando», escribió en un artículo de opinión en el Miami Herald, en el que atribuyó a Trump el mérito de «exponer la fragilidad del régimen». La congresista cuenta con el respaldo de la premio Nobel de la Paz venezolana María Corina Machado y del presidente colombiano Abelardo de la Espriella.
Rodriguez, que aún tiene familia en el municipio habanero de Regla, defiende otra vía. «No apoyo matar de hambre a la gente en Cuba. No apoyo que la gente en Cuba viva sin electricidad ni agua corriente. Es inhumano», dijo en una entrevista con la emisora pública WLRN, en la que apostó por «una transición hacia la democracia centrada en la economía». Rodriguez fue más lejos con The New Yorker: «La política de Trump hacia Cuba no trata de restaurar la democracia, sino de enriquecerse a sí mismo».
El demócrata también ha usado la política exterior contra Salazar: en un video en español la atacó por la asociación de la Administración Trump con el gobierno socialista que quedó en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
Los dos candidatos comparten un paso común por los pasillos del poder cubano: ambos entrevistaron a Fidel Castro en su etapa como periodistas. El 3 de noviembre, el distrito 27 decidirá cuál de los dos lo representa en Washington. Aquí puedes leer el perfil de ambos.







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