Entre apagones que superan las 40 horas y un agua que llega «un rato», los vecinos de Casa Blanca (Regla) han volcado su hartazgo en las redes: acusan a la segunda del gobierno de Regla y delegada del reparto, Caridad Renda Goulet, de beneficiarse de la corriente y las pipas de agua que al barrio le niegan.
Los vecinos de Casa Blanca, consejo popular del municipio habanero de Regla, denuncian semanas de apagones de hasta 40 horas y escasez de agua, y señalan a Caridad Renda Goulet, a quien identifican como la segunda del gobierno municipal y delegada de la circunscripción, de estar negociando la corriente del reparto para vendérsela a MIPYMES ubicadas frente al hospital naval.
Según testimonios de residentes del reparto, Renda Goulet vive en la carretera del Asilo y, mientras el barrio permanece sin agua, a su casa entran pipas escondidas de madrugada, que además envía a casa de su hermano.
Las quejas se acumulan desde hace días en el grupo público de Facebook «Revolico en Casablanca». Uno de los posts más comentados conecta directamente la corriente preferencial con la delegada: «Tres horas de corriente… es para casa de Caridad, para que por lo menos se sienta intimidada como siempre, y empiece su lloriqueo por teléfono a la gente del gobierno de Regla», escribió un vecino, que anunció además que iría al Ministerio de Energía y Minas «y de paso para el despacho de carga».
«Están acabando. Ni tres horas de corriente hoy. Nos están llevando tenso o están vendiendo la corriente. ¿Hasta cuándo es esto? ¿Y el agua para cuándo?», escribió por su parte Mayte Diaz, quien reclamó que «los compañeros que tienen altos cargos se pongan para esto, que somos un pueblo pequeño con más problemas que ninguno».
Otros residentes relatan el calvario cotidiano. «Llevamos más de 40 horas de apagón. Primero era una avería, que se arregló a las 6 de la tarde, y como nos tocaba el apagón no pusieron la corriente», denunció un vecino, que recordó que en el reparto hay «niños que se tienen que levantar para la escuela a oscuras, sin poder planchar el uniforme», y que «toda la comida del frío se echa a perder». En los circuitos de Casablanca y La Cabaña, otro post reporta cortes «desde antier»: «ayer no llegó ni a una hora y hoy ni a tres horas… no dan tiempo a cocinar ni dan comida. ¿Qué va a pasar aquí o qué están buscando que pase?».
Un vecino denunció además que la zona del bloque y del tecnológico quedó sin servicio: «Ahora quitaron [la corriente] a la transformadora del bloque y del tecnológico para arriba… están cogiendo a Casa Blanca para eso». Otro contó que la corriente volvió «casi a las 7 de la noche» tras más de 20 horas de apagón y duró menos de tres: «No queremos que le quiten la corriente al asilo, todo lo contrario: queremos tener corriente como mismo ellos», reclamó, y describió un barrio donde «hay personas que dependen de que el vecino les dé agua para poder llenar sus tanques» y donde «hay niños, ancianos, embarazadas… es dormir sin corriente y despertar igual».
El malestar ya se traduce en planes de protesta. «Mañana nos vamos para el dique, allí, para que nos den una respuesta… porque ni en el sistema salimos, ni cuando la ponen y mucho menos cuando la quitan», anunció un residente. Otro resumió el ánimo del reparto: «Son tres horas de corriente y un rato de agua… Basta ya… Solo queremos corriente y agua». Algunos vecinos escriben sin dar su nombre por temor a represalias: «Una rana no compone un verano», justificó uno de ellos. «Esto es una desgracia», comentó Yuraydis Salas Aroche.
La situación de Casa Blanca ocurre en medio de la peor crisis eléctrica del año en Cuba: la Unión Eléctrica mantuvo el servicio afectado durante las 24 horas del miércoles y pronosticó para este jueves una afectación máxima de 2 015 MW en el horario pico, cerca de dos tercios de la demanda nacional, con la termoeléctrica Antonio Guiteras fuera del Sistema Electroenergético Nacional por avería.








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