La cúpula del régimen cubano conmemoró este sábado el 158 aniversario del alzamiento de La Demajagua con una ceremonia en la Plaza de Armas de La Habana Vieja, presidida por Miguel Díaz-Canel, en la que se depositaron ofrendas florales ante el monumento a Carlos Manuel de Céspedes.
El acto, celebrado en la mañana con la rememoración del repique de la campana del ingenio Demajagua, reunió al secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista, Roberto Morales Ojeda; al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, y a otros miembros del Buró Político, junto a dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas, de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, según el reporte de Granma, órgano oficial del Partido Comunista.

«Céspedes no fue un héroe de bronce, ni un mártir de estampa», sostuvo durante la ceremonia el historiador Michael González Sánchez, director de la Casa Eusebio Leal, quien recordó que el Padre de la Patria «fue terrateniente acomodado y entregó toda su fortuna, y hasta su vida en nombre de la libertad».
Por su parte, José Ramón Monteagudo Ruiz, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista, aseguró que Céspedes «simbolizó el espíritu de los cubanos, la dignidad y rebeldía de un pueblo que comenzaba a nacer en la historia», y convocó a «mantener la firmeza y fidelidad hacia la Patria en momentos de crisis» y a celebrar «juntos y combativos» el próximo 1 de enero el 68 aniversario de la Revolución.
Díaz-Canel no pronunció discurso durante el acto. En su cuenta de X se limitó a rescatar una frase de Fidel Castro sobre la fecha: «¿Qué significa para nuestro pueblo el 10 de Octubre de 1868? Significa sencillamente el comienzo de cien años de lucha, el comienzo de la revolución en Cuba, porque en Cuba solo ha habido una revolución: la que comenzó Carlos Manuel de Céspedes el 10 de Octubre de 1868».
#Fidel: “¿Qué significa para nuestro pueblo el 10 de Octubre de 1868? Significa sencillamente el comienzo de cien años de lucha, el comienzo de la revolución en Cuba, porque en Cuba solo ha habido una revolución: la que comenzó Carlos Manuel de Céspedes el 10 de Octubre de 1868″.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) 10 de octubre de 2026
La conmemoración oficial se produce en uno de los momentos más duros de la crisis que atraviesa la isla. El sistema eléctrico nacional arrastra déficits que han llegado a dejar sin servicio a más del 70 % de la demanda, una situación que esta misma semana llevó a Alemania a endurecer su alerta de viaje a Cuba por la delincuencia y los apagones. A ello se suma la escasez de alimentos: una encuesta reciente del Observatorio Cubano de Derechos Humanos reveló que ocho de cada diez cubanos habían omitido alguna comida durante los seis meses anteriores por falta de dinero o alimentos.
Mientras la cúpula del régimen depositaba flores en La Habana Vieja, el enviado de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, difundió un mensaje en video por el 10 de Octubre con una idea contraria: «los cubanos deben poder expresarse y decidir su futuro».
El régimen reivindica cada año la figura de Céspedes, que liberó a sus esclavos al iniciar la guerra de independencia. Ciento cincuenta y ocho años después, la libertad que proclamó aquel alzamiento sigue siendo una deuda pendiente con los cubanos, como recordó este sábado el editorial de ClickCuba: la libertad no se mide en raciones.








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