Nilda Díaz Santana tenía 58 años. El 2 de octubre fue asesinada en su casa, en el barrio rural Merceditas, en Cárdenas, Matanzas, cuando intervino para proteger a su hija de un ataque de la expareja de esta. Su muerte fue verificada por el Observatorio de Alas Tensas (OGAT), que elevó a 57 los feminicidios documentados en Cuba en 2026.
Según la información publicada por el observatorio el 6 de octubre, basada en fuentes familiares y comunitarias, el presunto agresor tenía antecedentes de violencia contra la hija de Nilda. Irrumpió con un arma de fuego en la vivienda familiar para atacarla. Nilda se interpuso para defenderla y murió durante la agresión.
Su hija resultó herida y otros familiares también fueron afectados. El presunto agresor se entregó a la Policía ese mismo día, de acuerdo con la información recopilada por el observatorio.
Un ataque que alcanzó a la familia
El uso de un arma de fuego distingue este caso dentro de los registros de OGAT. Su directora, Ileana Álvarez, señaló que ese tipo de arma sigue siendo poco frecuente en los feminicidios que documentan en Cuba. El informe correspondiente a 2025 registró armas de fuego en dos de los 49 casos analizados.
La muerte de Nilda muestra también cómo la violencia contra una mujer puede alcanzar a quienes intentan protegerla. «La violencia feminicida puede desbordar a la mujer contra quien inicialmente se dirige», advirtió Álvarez al referirse a este crimen.
El balance de OGAT hasta el 5 de octubre incluye, además de los 57 feminicidios, 27 intentos y dos asesinatos de hombres en contextos de violencia feminicida. El observatorio mantiene bajo investigación otros 11 posibles feminicidios y 11 intentos alertados durante 2026.
Las preguntas sobre la protección
Los antecedentes de violencia señalados por OGAT dejan preguntas pendientes: ¿se habían denunciado esas agresiones?, ¿qué protección tenía la hija de Nilda ante su expareja?
El relato del observatorio no detalla si hubo denuncias previas o medidas de protección. Tampoco precisa el estado de salud de la hija de Nilda ni el de los demás familiares afectados. Son respuestas que aún faltan sobre un ataque que le arrebató la vida a una madre cuando intentaba defender a su hija.








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