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Anna Bensi, tras la condena: «Ese gusto no se los iba a dar y no se los voy a dar»

Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, rompió el silencio en sus redes sociales tras la condena que la dictadura le impuso a ella y a su madre, Caridad Silvente Laffita: dos años de limitación de libertad a cada una por grabar y publicar la entrega de una citación de la Seguridad del Estado en su casa. Lo hizo con un mensaje de gratitud a Dios y a quienes las acompañaron, una petición de libertad para los presos políticos y una respuesta a quienes cuestionaron cómo caminó el día del juicio.

Declaraciones completas de Anna en su publicación de Facebook: https://www.facebook.com/share/v/1EuxjLvM7z/?mibextid=wwXIfr

«Agradecer profundamente a Dios porque Él todo el tiempo nos ha estado cuidando, guiando y sobre todo librando de batallas que tal vez nosotros ni sabemos», comenzó. Después agradeció «el pronunciamiento del pueblo de Dios en Cuba y fuera de Cuba» y la unión que ha visto estos días, con declaraciones oficiales de las convenciones y distintas iglesias. Aclaró que ese respaldo no es solo para ella: «el propósito mayor es darle siempre la honra al Rey de Reyes mostrando pública y valientemente que estamos del lado de la verdad, que estamos del lado de la justicia».

Anna dio las gracias también a quienes dedicaron tiempo a hablar y apoyar su caso y el de su madre: a los presentes en el juicio, a quienes estuvieron pendientes a distancia, a la prensa, a los creadores de contenido y a los artistas. «Mi mamá y yo le agradecemos a Dios y a todos ustedes», dijo.

Para ella, su caso no se puede separar de la causa de la libertad de Cuba. «Apoyar este caso y denunciar esta injusticia también es apoyar la libertad de Cuba», afirmó, y cuestionó que no la juzgaran por su forma de pensar: «Si supuestamente a mí no se me estaba juzgando por mi forma de pensar, sino por subir a redes sociales el momento donde un policía entrega una citación de parte de la seguridad del Estado, ¿por qué entonces detuvieron a mis hermanos de fe, a mis amistades que son conocidos por estar a favor de la libertad de Cuba? Si ellos solamente iban a apoyarme y no tenían nada que ver con el caso».

Pidió que ese apoyo, «y tal vez mucho mayor», llegue a los presos políticos: «No nos podemos olvidar de ellos». Y se sumó con un nombre concreto: Tico y Camil, los muchachos de El4tico, «siguen presos injustamente, porque todos sabemos que son dos hombres inocentes, los cuales están planeando condenar con ocho y 10 años de cárcel respectivamente». Sobre el silencio fue tajante: «La verdad yo veo bastante vergonzoso permanecer en silencio mientras delante de nuestros ojos se cometen todo tipo de injusticia por el simple hecho de no estar de acuerdo con el discurso mentiroso, humillante, diabólico de la dictadura que hay en nuestro país». Cerró ese punto con un grito: «Libertad para todos los presos políticos y libertad para Cuba».

Anna hizo además una aclaración a sus seguidores: solo tiene dos perfiles en Facebook, los que mostró en pantalla. «Cualquier otro que ustedes vean no soy yo. Yo no he creado ningún perfil nuevo, no he creado ninguna página nueva y nunca he creado ningún grupo».

También respondió a un escrito que decía que el día del juicio no caminaba como una acusada: «Disculpen mi ignorancia, pero ¿cómo caminan los acusados? ¿Cómo esperaban verme? Amargada, cabizbaja, desarreglada, triste, angustiada, no. Ese gusto no se los iba a dar y no se los voy a dar. Cabeza en alto, confiadas en Dios, con la fe más grande y con mis convicciones más firmes que nunca». Y añadió con humor: «De hecho, vengo bastante creativa».

Anna y su madre fueron juzgadas el 1 de octubre en el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, en Cojímar, por «actos contra la intimidad personal y familiar» (artículo 393 del Código Penal), por mostrar cómo un agente entregaba una citación en su puerta.

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