De Miami a África: cubana deportada por Estados Unidos termina en un país con el que nunca tuvo vínculos

Daniela Fuentes salió de Cuba en 2023, llegó legalmente a Estados Unidos mediante una cita de CBP One y se estableció en Miami. Tras quedar bajo custodia migratoria fue deportada a la República Centroafricana, a más de 10.000 kilómetros de Estados Unidos y sin vínculos previos con ese país. Ahora intenta regresar a Cuba.

Daniela Fuentes salió de Cuba buscando un lugar donde pudiera reconstruir su vida. Después de atravesar Centroamérica y esperar durante meses en México, consiguió entrar a Estados Unidos mediante una cita de CBP One, llegó a Miami y comenzó una nueva etapa trabajando en el mundo de la belleza y participando en espectáculos de transformismo.

Hoy se encuentra en Bangui, capital de la República Centroafricana, después de que las autoridades migratorias estadounidenses la deportaran a un país africano con el que nunca había tenido relación.

Su historia fue documentada por la periodista cubana Carla Gloria Colomé en un amplio reportaje publicado por El País este 18 de septiembre. 

Daniela, una mujer trans cubana, había salido de la isla en 2023. Viajó primero a Nicaragua y continuó por Honduras y Guatemala hasta llegar a México.

Después de siete meses de espera, obtuvo una cita mediante la aplicación CBP One y fue admitida en Estados Unidos. Entró por Texas y posteriormente se trasladó a Miami, donde tenía familiares, amigas y clientas de su trabajo como peluquera. 

Una cita migratoria perdida cambió su vida

Su situación dio un giro después de perder una cita ante una corte migratoria en Texas.

Según relató Daniela, había solicitado trasladar la audiencia a otra jurisdicción, pero no recibió respuesta. Finalmente quedó sujeta a una orden de deportación.

Su detención se produjo en Miami. Daniela se encontraba en las inmediaciones del motel Stardust, en la Calle Ocho, esperando un Uber con varias maletas, cuando una empleada llamó a la Policía. Los agentes comprobaron posteriormente que existía una orden de retención de ICE. 

A partir de entonces comenzó un recorrido por centros de detención.

Daniela contó que durante su reclusión fue tratada como hombre y alojada en instalaciones masculinas. Ante el temor por su seguridad, decidió cortarse el cabello y modificar nuevamente su apariencia.

Nunca me vi en la obligación de vestirme como un hombre para sobrevivir”, explicó al medio español. 

La enviaron a África sin saber previamente su destino

Daniela asegura que tampoco sabía que sería deportada a la República Centroafricana.

Antes de salir desde Texas, un grupo de oficiales llegó al centro donde permanecía detenida para proceder con el traslado. Fue durante el vuelo cuando, según su testimonio, los deportados conocieron que estaban siendo enviados a África.

“A mí no me dieron la opción de irme a Cuba”, declaró.

Estados Unidos mantiene un acuerdo para enviar deportados a la República Centroafricana y ha destinado fondos a esas operaciones. El caso de Daniela forma parte de una política más amplia de deportaciones a terceros países aplicada por la Administración de Donald Trump. 

Su condición añade otro elemento de vulnerabilidad. El propio Departamento de Estado estadounidense ha documentado restricciones legales y sociales que afectan a las personas LGBT en la República Centroafricana. Daniela asegura que allí teme mostrar abiertamente su identidad.

Otros cuatro cubanos están con ella

Daniela no es la única cubana enviada a ese destino.

Actualmente comparte alojamiento en Bangui con otros cuatro cubanos deportados desde Estados Unidos, según el reportaje. La Organización Internacional para las Migraciones les proporciona asistencia básica, alojamiento, alimentación y orientación sobre las posibilidades que tienen para permanecer allí, regresar a sus países de origen o trasladarse a otro lugar. 

Daniela no quiere quedarse.

Sin pasaporte ni documentación personal, solicitó ayuda a funcionarios consulares cubanos para regresar a la isla. Una funcionaria de la representación cubana en el Congo le comunicó que intentarían tramitarle un salvoconducto, aunque sin precisar cuánto podría demorar el procedimiento. 

De Miami a esperar un salvoconducto para volver a Cuba

El pasado 14 de septiembre Daniela cumplió 32 años en África, lejos de su familia y sin saber cuándo podrá abandonar el país.

Su intención inmediata es regresar a La Habana, donde vive su hermana, intentar nuevamente trabajar como peluquera y reunir dinero para marcharse otra vez de Cuba.

El destino resulta paradójico: salió de la isla en 2023, atravesó varios países, esperó siete meses en México, consiguió entrar a Estados Unidos mediante CBP One y construyó una vida en Miami. Tres años después espera en África un documento que le permita regresar al mismo país del que emigró.

Su caso también muestra una consecuencia poco conocida de la actual política migratoria estadounidense: una orden de deportación ya no implica necesariamente el regreso al país de origen. Para algunos cubanos, el destino puede ser un tercer país situado a miles de kilómetros de Cuba y de Estados Unidos. 

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