
Madre denuncia posible negligencia médica tras la muerte de su bebé en Cabaiguán: “Mi hijo podía estar vivo”
Una madre de Cabaiguán, Sancti Spíritus, exige respuestas tras la muerte de su bebé y denuncia que durante varios días pidió atención médica mientras sufría pérdida de líquido, fuertes dolores y posteriormente fiebre e infección, antes de que finalmente le practicaran una cesárea.
La denuncia de Lisbeth, cuyo apellido no fue divulgado, fue hecha pública en Facebook por Irma Broek, quien reprodujo el relato de la madre sobre lo ocurrido durante los últimos días de su embarazo.
Según su testimonio, Lisbeth llevaba aproximadamente cuatro meses ingresada en el Materno Infantil de Cabaiguán cuando un sábado comenzó a perder líquido. Asegura que informó de la situación al personal sanitario, pero que no recibió en ese momento los estudios y la atención que esperaba.
La pérdida de líquido habría continuado durante horas. Posteriormente fue trasladada al Hospital Provincial, donde, siempre de acuerdo con su versión, inicialmente le dijeron que no se había producido una rotura de la bolsa y que lo ocurrido correspondía a la expulsión del tapón mucoso.
La madre denuncia además las condiciones higiénicas que encontró durante su hospitalización. Asegura haber visto ratas caminando por los pasillos y baños en condiciones deplorables, mientras era trasladada entre diferentes salas y continuaban los dolores y la pérdida de líquido.
“Pedía desesperadamente” una cesárea
Lisbeth sostiene que permaneció desde el domingo hasta el martes con dolores intensos y que durante ese periodo solicitó reiteradamente que le practicaran una cesárea.
Según su relato, llegó a presentar 38,5 grados de fiebre y desarrolló una infección que ella identifica como una sepsis ovular.
Finalmente, el martes los médicos decidieron practicarle la cesárea.
El bebé nació, pero murió al día siguiente.
La madre asegura que su hijo presentó complicaciones pulmonares y una hemorragia y considera que la demora que denuncia en la atención médica pudo haber influido en el desenlace.
“Mi hijo podía estar vivo”, es la denuncia con la que la historia comenzó a circular públicamente.
Una madre que exige respuestas
El testimonio plantea interrogantes sobre lo ocurrido durante los días previos al nacimiento: cuándo comenzó realmente la pérdida de líquido, qué evaluaciones médicas se realizaron, por qué la cesárea no se practicó antes, cuál fue el diagnóstico de la infección y qué complicaciones provocaron finalmente la muerte del recién nacido.
Hasta el momento, en la información aportada públicamente no aparece una explicación de las autoridades sanitarias sobre el caso ni el resultado de una investigación médica que permita determinar las responsabilidades.
Por ello, establecer si existió negligencia médica requiere conocer la historia clínica, los procedimientos aplicados y las conclusiones de una investigación sobre la actuación del personal sanitario.
Pero la denuncia de Lisbeth sí deja un hecho que reclama respuestas: una madre afirma que pidió ayuda durante días, su bebé nació y murió al día siguiente, y ahora quiere saber si esa muerte pudo haberse evitado.
“Lisbeth pide que su historia sea conocida. Pide respuestas. Pide justicia para su hijo”, escribió Irma Broek al hacer pública la denuncia.







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