Marco Rubio responsabiliza al régimen de La Habana por la crisis humanitaria que atraviesa Cuba

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, responsabilizó directamente al régimen de La Habana por la profunda crisis humanitaria que atraviesa Cuba y rechazó cualquier intento de atribuir la situación del país a factores externos.

“Si Cuba es un desastre humanitario, es porque su gobierno, su régimen, es un desastre”, afirmó Rubio en declaraciones difundidas por canales oficiales estadounidenses y amplificadas por la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

La afirmación coloca nuevamente en el centro del discurso de Washington la responsabilidad de las autoridades cubanas por las condiciones económicas y sociales que enfrenta la población, en momentos marcados por prolongados apagones, deterioro de los servicios básicos, escasez de alimentos y medicamentos y dificultades para acceder al agua potable.

Rubio, cubanoamericano y una de las figuras de la política estadounidense que durante años ha mantenido una posición más crítica hacia el régimen de La Habana, insistió así en una tesis reiterada por la actual Administración estadounidense: la crisis cubana tiene fundamentalmente causas internas vinculadas al modelo político y económico impuesto durante décadas.

La declaración llega además mientras las autoridades cubanas continúan responsabilizando a las sanciones estadounidenses de buena parte de las dificultades económicas del país.

Washington sostiene, por el contrario, que el deterioro de las condiciones de vida de los cubanos responde a décadas de políticas económicas fallidas, falta de libertades y utilización de los recursos del Estado para sostener el aparato político y represivo.

La situación cotidiana muestra la magnitud de la crisis. El sistema eléctrico continúa siendo incapaz de cubrir la demanda nacional, mientras numerosas comunidades sufren apagones prolongados. A ello se suman problemas en el abastecimiento de agua, transporte, alimentación y medicamentos.

Las palabras de Rubio refuerzan además el cambio de tono de Washington hacia La Habana: más que discutir únicamente las sanciones o las relaciones bilaterales, la Administración estadounidense está colocando la responsabilidad del régimen sobre las condiciones de vida de los cubanos en el centro de su mensaje político.

La declaración también apunta directamente a uno de los principales argumentos utilizados durante décadas por La Habana para explicar sus problemas económicos: presentar las sanciones estadounidenses como causa fundamental de la crisis.

Para Rubio, la explicación es mucho más directa: el problema no es Cuba ni los cubanos, sino el sistema político y económico que gobierna el país.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias

Descubre más desde ClickCuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo