
Ángel Delgado responde a las acusaciones de Lizandra Góngora: “Quiero que se sepa la verdad”
Ángel Delgado Almira, padre de tres de los hijos de la presa política Lizandra Góngora Espinosa, respondió en exclusiva a ClickCuba a las acusaciones realizadas por ella desde prisión y ofreció su versión sobre el cuidado de los menores, el manejo de las ayudas económicas, la vivienda adquirida en Isla de la Juventud y su relación con Góngora durante los años que lleva encarcelada.
Delgado asegura que decidió hablar después de ver cómo se estaba formando, según sus palabras, “un juicio” contra él en las redes sociales sin que se conociera su versión.
“No es que yo quiera limpiarme ni nada. Yo lo que quiero es que se sepa la verdad, porque esto me está perjudicando a mí y principalmente a los niños”, afirmó.
Ángel asegura que él y Lizandra llevan dos años separados
Uno de los primeros puntos que quiso aclarar es la situación sentimental entre ambos. Según su versión, aunque legalmente continúan casados, su relación terminó hace aproximadamente dos años.
Delgado asegura que, pese a la separación, continuó visitando a Góngora en prisión, llevándole alimentos, dinero y otros artículos, principalmente porque considera que mantener el vínculo de los niños con su madre es su responsabilidad.
“Yo de manera voluntaria y por mis hijos la iba a ver, la visitaba, le llevaba sus cosas”, explicó.
También rechazó la idea de que pretenda apartar a los menores de Lizandra. Según cuenta, son precisamente los niños quienes le reclaman cuando pasa demasiado tiempo sin visitar a su madre.
“Empiezan a decirme: ‘¿Cuándo vamos a ir a ver a mi mamá? Yo quiero ver a mi mamá’”, relató.
Niega haberse apropiado del dinero destinado a Lizandra
Otra de las acusaciones a las que respondió está relacionada con las ayudas económicas enviadas desde el exterior.
Ángel niega haberse quedado con dinero destinado a Góngora y asegura que existen personas que pueden corroborar cómo se administraban esas ayudas y transferencias que, según afirma, realizaba siguiendo instrucciones de ella.
Explicó que durante un tiempo recibía aproximadamente 200 dólares mensuales y que, en determinado momento, dividió esa cantidad: 100 dólares para Lizandra y otros 100 para cubrir las necesidades de los cuatro que permanecían en casa.
“Nosotros aquí somos cuatro y Lizandra es sola allá”, argumentó.
También afirmó que puede aportar comprobantes de transferencias realizadas a diferentes personas por indicación de Góngora.
Según Delgado, el conflicto llegó a un punto en el que pidió a Ariel, una de las personas involucradas en canalizar las ayudas, que dejara de enviarle a él cualquier dinero correspondiente a Lizandra.
“Yo no quiero más dinero de Lizandra. El dinero de Lizandra, que ella decida con quién se lo va a mandar”, aseguró haberle dicho.
Su propuesta, según explica, fue separar completamente las ayudas: las destinadas a Góngora deberían llegar directamente a la persona que ella eligiera y las destinadas a los niños quedar bajo su administración.
“Yo iba para allá cargado”
Delgado también rechazó que hubiera abandonado materialmente a Góngora durante su encarcelamiento.
Asegura que realizó viajes periódicos para verla y que durante meses reunía alimentos, artículos personales y dinero para llevarlos a prisión.
“Yo iba para allá cargado, pero cargado”, afirmó, asegurando que en ocasiones varios funcionarios tenían que revisar la cantidad de productos que llevaba.
Según su relato, inicialmente viajaba aproximadamente cada tres o cuatro meses, mientras simultáneamente tenía que mantener a los niños, comprar ropa y zapatos y afrontar los gastos cotidianos.
Ángel sostiene que existen otras presas y familiares de reclusas que coincidieron con Góngora y que pueden dar testimonio de lo que él llevaba durante las visitas.
La casa de Isla de la Juventud, uno de los principales puntos del conflicto
La vivienda adquirida en Isla de la Juventud aparece como uno de los elementos centrales de la disputa.
Delgado sostiene que la casa fue comprada con ayuda de otras personas para resolver un problema concreto: él y los niños necesitaban un lugar donde quedarse cuando viajaban para visitar a Góngora.
Relata que anteriormente llegó a dormir en terminales durante esos viajes y que encontrar alojamiento era especialmente complicado.
Según Ángel, el último conflicto estalló cuando encontró viviendo en esa vivienda a la actual pareja sentimental de Lizandra.
Delgado reconoce que decidió sacarla de la casa y que conserva actualmente la documentación de la propiedad. Sin embargo, niega que pretenda apropiarse del inmueble.
“Esto no es mío. El día que Lizandra salga yo tengo que coger mi puerta e irme”, aseguró.
Su argumento es que la vivienda debe mantenerse disponible para los hijos y para facilitar las visitas a su madre mientras continúe encarcelada.
Ángel afirma además que se negó a entregar la propiedad de la casa a la pareja de Góngora porque teme que, si esta pasara a ser propietaria, él y los niños pudieran perder el lugar donde alojarse durante las visitas.
Esta es, según su versión, una de las causas principales del enfrentamiento actual.
Reconoce una fuerte disputa durante una visita a prisión
Delgado también ofreció su versión sobre una discusión que habría ocurrido durante una visita a Góngora.
Según relata, Lizandra le reprochó que estuviera “viviendo de los niños”. Él asegura que respondió preguntándole por qué cuestionaba sus ingresos mientras, según él, ella mantenía económicamente a su pareja.
La discusión terminó entonces con una frase que posteriormente habría sido interpretada como una amenaza de abandonar a los menores.
Ángel asegura que lo que realmente dijo fue que, si Lizandra consideraba que él estaba viviendo de las ayudas de sus hijos, debía buscar a otra persona que pudiera hacerse cargo de ellos.
“Esa fue toda la discusión que se formó”, afirmó.
Por tanto, niega haber anunciado que abandonaría a los niños y califica esa interpretación como falsa.
Niega trabajar para la Seguridad del Estado
Otro asunto al que dedicó una extensa explicación fue su presunta relación con la Seguridad del Estado.
Delgado reconoce que, después del encarcelamiento de Lizandra, recibió algunas ayudas gestionadas a través de instituciones estatales, pero niega haber trabajado o colaborado con los órganos represivos.
Cuenta que durante la pandemia quedó solo con los niños, enfermó de COVID-19 y atravesó una situación económica muy difícil.
En esas circunstancias, asegura, los menores recibieron mochilas, chancletas y otros artículos procedentes de una donación destinada a familias vulnerables.
“Yo inocente cogí eso pensando que eso no tenía que ver”, explicó.
Según Delgado, posteriormente comprendió que las autoridades podían utilizar aquella asistencia para presentarlo de determinada manera. Asegura que nunca firmó ningún documento de colaboración ni realizó trámite alguno para trabajar con la Seguridad del Estado.
También respondió a las acusaciones relacionadas con los pasajes para viajar a visitar a Góngora. Explicó que algunos fueron gestionados mediante mecanismos del Poder Popular debido a las dificultades del transporte, mientras que en otras ocasiones tuvo que pagar por ellos.
“Mi enemigo es la dictadura”
Pese al duro enfrentamiento personal, Delgado asegura que no considera a Lizandra su enemiga.
“No quiero tirarle tampoco a ella, porque en la vida real ella no es mi enemigo. Mi enemigo es la dictadura”, afirmó.
Sin embargo, sostiene que Góngora está siendo manipulada dentro de prisión y atribuye buena parte del deterioro de la relación a la influencia de su actual pareja. También asegura haber observado cambios en su comportamiento, entre ellos que comenzara a fumar y que se mostrara nerviosa e hinchada durante una visita.
Estas afirmaciones corresponden exclusivamente a la versión de Delgado y ClickCuba no ha podido verificarlas de manera independiente.
Ángel también realizó graves acusaciones contra la pareja de Góngora, incluyendo referencias a supuestos antecedentes personales, consumo de alcohol y medicamentos y posibles manipulaciones. Esas acusaciones tampoco han sido verificadas por ClickCuba y, por respeto al derecho de las personas implicadas a ofrecer su versión, no se presentan como hechos.
Una versión que contradice directamente la denuncia de Lizandra
La respuesta de Ángel Delgado ofrece una versión sustancialmente diferente de la presentada por Lizandra Góngora.
Él niega haberse apropiado de las ayudas, niega querer abandonar a sus hijos, sostiene que ha mantenido económicamente a los menores durante casi cinco años y asegura haber continuado apoyando a Lizandra incluso después de terminar su relación sentimental.
Al mismo tiempo, reconoce algunos de los hechos que están en el centro de la controversia: que la pareja terminó hace aproximadamente dos años, que retiró a la actual pareja de Lizandra de la vivienda de Isla de la Juventud, que conserva la documentación de esa casa y que existió una fuerte discusión entre ambos durante una visita en prisión.
Delgado asegura disponer de videos de las viviendas, comprobantes de transferencias, audios y otros elementos con los que pretende respaldar su relato.
ClickCuba publica esta respuesta como parte del derecho a réplica de Ángel Delgado después de haber dado a conocer las acusaciones realizadas por Lizandra Góngora. Las afirmaciones controvertidas sobre terceras personas corresponden a su testimonio y deberán ser contrastadas antes de considerarse hechos.
La controversia ocurre, además, en circunstancias excepcionales: Góngora continúa cumpliendo una condena de 14 años por las protestas del 11 de julio de 2021, mientras sus hijos llevan más de cinco años creciendo separados de su madre. En medio de las acusaciones cruzadas, son precisamente los menores quienes soportan las consecuencias de una situación familiar agravada por el prolongado encarcelamiento de Lizandra.







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