China vuelve al rescate energético de Cuba con otros 5.000 sistemas solares mientras continúan los apagones

China entregó al régimen cubano un segundo lote de 5.000 sistemas fotovoltaicos, una nueva ayuda destinada a aliviar parcialmente las consecuencias de la grave crisis energética que mantiene a millones de cubanos sometidos a apagones prolongados.

La entrega oficial se realizó el 7 de agosto en La Habana, en la sede del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), y fue gestionada por la Agencia China de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

No se trata del primer envío. China ya había donado otros 5.000 sistemas fotovoltaicos en noviembre de 2025, por lo que ambas entregas suman 10.000 equipos solares.

La nueva donación será distribuida entre los 169 municipios del país y tendrá como destinos viviendas rurales aisladas, centros sanitarios, instalaciones de urgencias médicas, círculos infantiles, hogares para menores sin amparo familiar y sucursales bancarias.

El objetivo declarado es proporcionar electricidad a lugares especialmente vulnerables a las interrupciones del Sistema Eléctrico Nacional o que directamente no están conectados a él.

Equipos con mayor capacidad de almacenamiento

Los nuevos sistemas son más potentes que los entregados anteriormente.

Cada unidad dispone de una capacidad de almacenamiento de 14,3 kWh, aproximadamente el doble de la correspondiente al primer lote, y las autoridades cubanas atribuyen a cada sistema una potencia de 3,6 kW.

La publicación especializada PV Magazine llamó la atención sobre un error técnico en las comunicaciones oficiales cubanas, donde se utilizó inicialmente la unidad kWh para describir la potencia de los equipos, cuando la potencia debe expresarse en kW.

Si se confirma que cada sistema tiene efectivamente una potencia de 3,6 kW, los 5.000 equipos representarían en conjunto aproximadamente 18 MW de capacidad fotovoltaica distribuida, además de unos 71,5 MWh de capacidad total de almacenamiento.

La existencia de baterías resulta particularmente importante porque uno de los grandes problemas de la expansión solar cubana es precisamente disponer de energía cuando desaparece el sol y aumenta la demanda nocturna.

China aumenta su peso en el sistema energético cubano

La donación forma parte de una participación china mucho mayor en la transformación de la matriz energética de la Isla.

The Wall Street Journal informó recientemente que las exportaciones chinas de equipamiento solar hacia Cuba alcanzaron aproximadamente 117 millones de dólares durante 2025, frente a apenas unos tres millones en 2023.

La tecnología y el financiamiento chinos están detrás de una parte importante de los nuevos parques solares construidos en Cuba.

El régimen asegura que la energía solar ya aporta alrededor del 10 % de las necesidades eléctricas del país, frente a aproximadamente el 3 % a comienzos de 2025.

Pero la incorporación de paneles solares no ha eliminado el problema estructural.

Cuba continúa dependiendo de termoeléctricas envejecidas, muchas de ellas con décadas de explotación, mientras enfrenta averías frecuentes, dificultades para obtener combustible y una red eléctrica deteriorada.

El pasado 6 de julio, el Sistema Eléctrico Nacional volvió a colapsar. Durante las primeras horas de recuperación, la Unión Eléctrica apenas podía satisfacer alrededor del 1 % de la demanda de La Habana, de acuerdo con información recogida entonces por Reuters.

Los apagones de varias horas e incluso de días continúan condicionando la vida cotidiana en diferentes provincias.

10.000 sistemas donados no resuelven el problema nacional

La comparación permite dimensionar el alcance real de la ayuda.

Los 5.000 sistemas recién entregados pueden garantizar electricidad a miles de viviendas aisladas y servicios esenciales y constituyen una mejora concreta para quienes los reciban. Sin embargo, su capacidad conjunta es pequeña frente a las necesidades de todo el Sistema Eléctrico Nacional.

Incluso sumando los dos lotes donados por China desde noviembre de 2025, los 10.000 sistemas fotovoltaicos están concebidos principalmente como soluciones distribuidas para viviendas y determinados servicios, no como sustitutos de las grandes unidades generadoras que abastecen al país.

El contraste resulta significativo: mientras las autoridades presentan la expansión fotovoltaica como uno de los pilares de su estrategia energética, una parte importante de la infraestructura que permite ejecutarla procede de donaciones, financiamiento y tecnología extranjera.

China se ha convertido así en uno de los actores principales del intento de transformación energética cubano.

La energía solar puede reducir parte de la dependencia del combustible y proporcionar autonomía a determinados hogares y servicios. Pero no corrige por sí sola décadas de deterioro de las termoeléctricas, falta de mantenimiento, insuficiente capacidad de almacenamiento y problemas de la red de transmisión y distribución.

La nueva donación china permitirá que miles de puntos del país dispongan de una alternativa frente a los cortes eléctricos.

Para millones de cubanos que siguen organizando su vida alrededor de las pocas horas en que tienen corriente, sin embargo, los 10.000 sistemas solares donados por China todavía están muy lejos de significar el fin de los apagones.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias

Descubre más desde ClickCuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo