
Nicaragua levanta una escultura gigante de Fidel Castro pese a que pidió que no erigieran monumentos en su memoria
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo instaló en pleno centro de Managua una gigantesca escultura metálica de Fidel Castro como parte de los homenajes por el centenario del nacimiento del dictador cubano, cumplido este 13 de agosto.
La figura representa a Castro de cuerpo entero, vestido con su característico uniforme militar, y fue colocada en el paseo De Bolívar a Chávez, en el centro de la capital nicaragüense. Durante la noche, la estructura permanece iluminada para hacer visible su silueta.
El medio oficial nicaragüense El 19 Digital asegura que la obra alcanza aproximadamente 20 metros de altura y está ubicada frente al Monumento a los Próceres. Otros reportes, entre ellos el del medio independiente Confidencial, sitúan su altura en unos 13 metros y precisan que se encuentra dentro del Parque Luis Alfonso Velásquez Flores, frente a la Asamblea Nacional.
Más allá de la diferencia sobre sus dimensiones exactas, la instalación presenta una llamativa contradicción histórica: Fidel Castro había pedido que después de su muerte no se levantaran monumentos, bustos o estatuas en su memoria.
Fidel pidió que no hicieran estatuas en su memoria
La voluntad del dictador cubano fue comunicada públicamente por Raúl Castro el 3 de diciembre de 2016, durante el acto de despedida celebrado en Santiago de Cuba, pocos días después de la muerte de Fidel.
Raúl explicó entonces que su hermano había expresado su rechazo a las manifestaciones de culto a la personalidad y había solicitado que, tras su fallecimiento, su nombre y su figura no fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, calles, avenidas y otros espacios públicos.
También comunicó su voluntad de que no fueran levantados monumentos, bustos o estatuas con su imagen.
La Asamblea Nacional convirtió posteriormente esa voluntad en legislación mediante la Ley No. 123 sobre el uso del nombre y la figura de Fidel Castro Ruz, aprobada en diciembre de 2016.
La legislación cubana, evidentemente, no tiene jurisdicción en Nicaragua. Por tanto, la escultura instalada por Ortega y Murillo no supone una violación de la ley cubana.
Sí contradice directamente el deseo atribuido al propio Fidel de no terminar convertido en objeto de monumentos después de su muerte.
En Cuba también hay representaciones posteriores a su muerte
La contradicción no se limita a Nicaragua.
En la propia Cuba existen representaciones monumentales de Fidel Castro instaladas después de su fallecimiento y después de la aprobación de la legislación que regula el uso de su nombre y figura.
Una de ellas se encuentra en la entrada de Cienfuegos.

La representación de Fidel de cuerpo entero fue colocada allí en 2018, dos años después de su muerte, y permanece actualmente en ese lugar.
Su existencia añade otro elemento al contraste entre la voluntad anunciada públicamente tras la muerte de Castro y la manera en que posteriormente su figura ha continuado utilizándose en espacios públicos.
No es el único ejemplo de homenajes monumentales posteriores.
En enero de 2022 fue inaugurada en La Parra, Cienfuegos, una obra escultórica concebida expresamente para recordar la visita realizada por Fidel Castro a esa comunidad en 1969.

La pieza representa un enorme brazo que emerge de la tierra, con una manga verde olivo y los grados de Comandante en Jefe, mientras la mano sostiene un lápiz. Aunque no reproduce de cuerpo entero a Castro, la propia prensa oficial explicó su relación directa con el fallecido gobernante.
Rosario Murillo arremete contra quienes critican la escultura
La enorme figura instalada en Managua ha provocado críticas dentro y fuera de Nicaragua.
Rosario Murillo respondió públicamente a los cuestionamientos y calificó a los críticos, entre otros términos, de “traidores”, “cobardes” y “serviles”.
Murillo defendió la instalación como un homenaje a Castro y presentó al fallecido gobernante cubano como uno de los grandes referentes políticos del sandinismo.
El costo de la estructura no ha sido divulgado públicamente.
Entre quienes cuestionaron la obra se encuentra el sacerdote nicaragüense exiliado Edwing Román, quien criticó que se destinen recursos a monumentos políticos mientras numerosas familias nicaragüenses viven en condiciones precarias.
Ortega y Murillo convierten el centenario en homenaje político
La escultura forma parte de una programación mucho más amplia organizada por el régimen nicaragüense con motivo del centenario.
Las autoridades anunciaron actividades en Managua, universidades y diferentes municipios del país para reivindicar la figura del antiguo gobernante cubano.
La relación entre el sandinismo y el régimen de La Habana se remonta a décadas, y Fidel Castro continúa siendo uno de los principales referentes políticos reivindicados por Ortega y Murillo.
Pero la monumental figura instalada ahora en Managua deja una paradoja difícil de ignorar.
Casi diez años después de la muerte de Fidel Castro, Nicaragua ha celebrado sus 100 años colocando en pleno centro de su capital una gigantesca representación de su figura.
El hombre que, según anunció públicamente su propio hermano, pidió que después de morir no levantaran monumentos, bustos ni estatuas en su memoria, ha terminado convertido precisamente en una enorme escultura iluminada en Managua.
Y Nicaragua no es el único lugar donde la práctica se ha alejado de aquel deseo: dentro de Cuba también permanecen representaciones monumentales de Castro instaladas después de su muerte.







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