Mañana 18: un gesto silencioso que desafía al miedo en Cuba

Este 18 de junio se cumplirán más de tres años desde que la historiadora y profesora universitaria Alina Bárbara López Hernández comenzó una de las iniciativas cívicas más persistentes y simbólicas de la sociedad civil cubana. Desde marzo de 2023, cada día 18 de mes, la académica se manifiesta pacíficamente en espacios públicos para reclamar libertades fundamentales y visibilizar la crisis que atraviesa el país.  

La acción, inicialmente individual, ha sido acompañada por otros ciudadanos dentro y fuera de Cuba. En muchas ocasiones los participantes han utilizado carteles en blanco como símbolo del silenciamiento de la libertad de expresión y del derecho de los cubanos a manifestarse sin temor a represalias.  

Durante estos más de tres años, las demandas planteadas por la profesora han permanecido invariables. Entre ellas figuran la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente elegida democráticamente, la atención a la situación de ancianos, jubilados y familias en extrema pobreza, la libertad de los presos políticos y el fin del hostigamiento contra quienes ejercen sus derechos de expresión y manifestación.  

La respuesta de las autoridades ha sido recurrente. Detenciones temporales, vigilancia policial, citaciones, amenazas y restricciones de movimiento se han repetido en numerosas ocasiones cada vez que llega el día 18. Incluso en diciembre de 2025, Alina Bárbara, miembros de su familia y otros participantes fueron detenidos antes de poder realizar la acción cívica prevista para esa jornada.  

Sin embargo, pese a la presión, la iniciativa ha sobrevivido. Lo que comenzó como la protesta de una intelectual en el Parque de la Libertad de Matanzas se ha convertido en un símbolo de resistencia cívica y de perseverancia ciudadana frente a la represión.  

Mañana, 18 de junio, los cubanos que deseen respaldar esta iniciativa pueden hacerlo de múltiples formas. Algunos acudirán a parques o espacios públicos; otros compartirán imágenes con carteles en blanco en redes sociales; muchos simplemente dedicarán unos minutos a recordar a los presos políticos y a expresar pacíficamente su deseo de libertad y cambios democráticos para Cuba.

En una nación donde manifestarse puede implicar detenciones, multas o vigilancia, cada ciudadano decide hasta dónde puede llegar. Pero la iniciativa impulsada por Alina Bárbara López Hernández demuestra que incluso los gestos más sencillos pueden convertirse en una poderosa afirmación de dignidad cívica.

Tres años después de aquel primer 18 de marzo de 2023, el mensaje sigue siendo el mismo: los derechos ciudadanos no desaparecen porque un gobierno los ignore, y la participación cívica continúa siendo una herramienta fundamental para quienes aspiran a una Cuba libre y democrática.  

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