
Alina Bárbara López Hernández denuncia nuevas presiones tras su detención: “Lo seguiré haciendo porque es ilegítima”
La intelectual y activista cubana Alina Bárbara López Hernández ofreció este viernes un testimonio directo sobre su reciente detención en Matanzas, donde permaneció retenida durante más de nueve horas, desde las 8:00 de la mañana hasta las 5:30 de la tarde, en la unidad de la Policía de Playa.
En una publicación en su perfil de Facebook, López Hernández describió no solo las condiciones de su retención, sino también los intercambios sostenidos con oficiales del Ministerio del Interior, en un contexto que calificó de presión constante y control político.
Según relató, pasó la mayor parte del tiempo en un salón de la estación policial “lleno de fotos de Díaz-Canel”, en referencia a Miguel Díaz-Canel, a quien acusó de mentir recientemente al afirmar que en Cuba nadie es detenido por expresar críticas al gobierno.
La profesora señaló que, durante su detención, optó por no realizar protestas en voz alta como en ocasiones anteriores debido a la presencia de una menor —hija de una de las oficiales— en el lugar. En cambio, aseguró haber pasado horas leyendo una novela del escritor Carlos Zamora Rodríguez, mientras esperaba lo que describió como la habitual “puesta en escena” de interrogatorio.
Ese momento llegó más tarde, cuando fue trasladada a una oficina donde una instructora del Ministerio del Interior la interrogó. López Hernández calificó el intercambio de “tenso” y denunció que la funcionaria negó la existencia de presos políticos en el país, afirmación que ella rechazó de forma directa.
Durante ese intercambio, la activista reiteró su postura, gritando consignas como “Libertad para los presos políticos”, en un acto que, según su propio relato, provocó la molestia de la oficial.
Uno de los puntos centrales de su denuncia fue la situación legal en la que se encuentra. Según explicó, las autoridades justifican sus detenciones alegando que viola una medida cautelar de reclusión domiciliaria. Sin embargo, López Hernández sostiene que dicha medida es “ilegítima” y forma parte de un proceso judicial que permanece paralizado desde hace casi un año en el tribunal municipal de Matanzas.
La intelectual aseguró que enfrenta una petición fiscal de cuatro años de prisión, pero denunció que el juicio ha sido “engavetado” como parte de una estrategia para prolongar indefinidamente su situación legal y mantenerla bajo control.
En su publicación, también hizo referencia a un hecho ocurrido el 18 de abril de 2024, cuando —según denunció— fue detenida, golpeada y torturada en una patrulla policial en el punto de control de Bacunayagua. Indicó que presentó una denuncia ante la Fiscalía Militar, pero que no hubo consecuencias.
Pese a las amenazas de un posible endurecimiento de las medidas en su contra, López Hernández reafirmó su decisión de continuar desafiando las restricciones impuestas. “Sé que estoy violando la medida de reclusión domiciliaria, lo seguiré haciendo porque es ilegítima”, escribió.
La activista concluyó su testimonio reiterando consignas contra el sistema político cubano y exigiendo la liberación de los presos políticos, al tiempo que agradeció la preocupación de quienes siguen su caso.






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