GAESA: el imperio militar que acumula miles de millones mientras Cuba se hunde en la miseria

Una investigación exclusiva de El Nuevo Herald ha sacado a la luz documentos internos que revelan la magnitud real del poder económico de GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), el conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Las cifras son escandalosas: más de 18 000 millones de dólares en activos corrientes al cierre de marzo de 2024, de los cuales 14 500 millones están depositados en cuentas bancarias y financieras bajo control militar.

Mientras millones de cubanos sobreviven con pensiones que apenas alcanzan para unos días, GAESA maneja recursos que representarían, según el economista Pavel Vidal, cerca del 40 % del Producto Interno Bruto del país. Todo sin rendir cuentas a la Asamblea Nacional ni a la Contraloría General de la República, que no tienen jurisdicción sobre sus finanzas.

Un Estado dentro del Estado

Los documentos filtrados incluyen balances, estados de resultados y reportes financieros de 25 empresas pertenecientes a GAESA, entre ellas Cimex y Gaviota. Solo en el primer trimestre de 2024, el conglomerado declaró 2 100 millones de dólares en ganancias netas, la mitad provenientes de Cimex.

Pero no todo es bonanza: el gigante turístico Gaviota vio desplomarse sus fondos de 8 500 millones a 2 700 millones de dólares en apenas cinco meses, una pérdida de 5 800 millones, reflejo del colapso del turismo en la isla.

Privilegios fiscales y financiamiento estatal

GAESA prácticamente no paga impuestos. En el período analizado, contribuyó apenas 920 millones de pesos al presupuesto estatal, menos del 1 % de sus ingresos declarados. En contraste, recibió 9 200 millones de pesos de inversión pública.

Además, cuenta con su propio aparato tributario interno, la Oficina de Administración Tributaria de las FAR (OATFAR), una estructura invisible para el ciudadano y sin supervisión externa.

Opacidad total

Este conglomerado, que controla desde hoteles hasta importadoras, navieras, aerolíneas, zonas de comercio minorista y empresas de remesas, funciona con un sistema contable que mezcla pesos y dólares como si fueran equivalentes, distorsionando el valor real de sus activos.

En un país donde los salarios medios rondan los 3 000 pesos cubanos (menos de 20 dólares al cambio real), GAESA se consolida como un imperio intocable, blindado del escrutinio público y con acceso privilegiado a divisas y recursos estratégicos.

Mientras el pueblo espera

En las calles, la realidad es otra: apagones diarios de más de 20 horas en provincias, colas interminables para comprar alimentos, falta de medicinas y un sistema de transporte colapsado. El régimen insiste en culpar al embargo de Estados Unidos por la crisis, pero los documentos filtrados dejan en evidencia que los recursos existen y se concentran en manos de la cúpula militar, lejos del alcance de la población.

GAESA no es solo un conglomerado empresarial: es el verdadero centro de poder económico en Cuba. Un Estado paralelo que opera sin transparencia, mientras el país real se desangra.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias