
Déficit eléctrico previsto equivale a apagones de más de la mitad del día en Cuba
La Unión Eléctrica (UNE) informó este 6 de mayo que el déficit previsto para el horario pico será de 1.720 MW, con una afectación estimada de hasta 1.750 MW. Aunque las cifras técnicas suelen resultar difíciles de interpretar para gran parte de la población, en la práctica eso significa que amplias zonas del país podrían pasar entre 12 y 18 horas sin electricidad, dependiendo de la provincia y de cómo se distribuyan los cortes.
La demanda máxima prevista para la noche es de 3.200 MW, pero el sistema apenas dispondrá de 1.480 MW de generación. Eso significa que faltará más de la mitad de la electricidad que necesita el país en el momento de mayor consumo.
Traducido a la vida diaria, el SEN solo podrá cubrir alrededor del 46 % de la demanda nacional durante el horario pico. El resto tendrá que ser desconectado mediante apagones programados o interrupciones prolongadas del servicio.
En muchas provincias del interior, donde históricamente los cortes son más severos que en La Habana, un déficit de este nivel suele traducirse en circuitos apagados durante gran parte del día y la noche. En algunos territorios, los residentes ya reportan jornadas con apenas unas pocas horas de corriente.
La situación sigue agravada por averías en varias termoeléctricas importantes, entre ellas la Antonio Guiteras, la Diez de Octubre y unidades de Renté, Mariel y Nuevitas. Aunque el régimen insiste en destacar la entrada de parques solares fotovoltaicos, la generación renovable sigue siendo insuficiente para compensar el colapso de las plantas térmicas.
El resultado es un país funcionando a oscuras durante buena parte de la jornada, con afectaciones directas sobre la conservación de alimentos, el bombeo de agua, las telecomunicaciones y la actividad económica.






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