Ariel Limias Leyva, el pastor que protestó el viernes 2 de octubre con un cartel de «Abajo la dictadura» en las escalinatas del Capitolio de La Habana, está acusado de propaganda contra el orden constitucional, según contó su esposa, Yulia Morales Zamora.
Morales fue el lunes a Villa Marista, la sede de la Seguridad del Estado donde permanece incomunicado su esposo, y allí le comunicaron el delito que le imputan. «Es tanta la injusticia que no tiene límites», lamentó. El domingo, el instructor del caso le había dicho que Limias seguía «bajo investigación» y que los cargos se informarían cuando estuvieran formulados.
La familia no ha podido verlo ni hablar con él desde la detención. Morales explicó que una doctora le trasladó que Limias está estable, tranquilo y recibe sus medicamentos; él sufrió un infarto el pasado 18 de enero y necesita tratamiento cardíaco. La visita reglamentaria prevista es el 9 de octubre. Mientras, la familia busca un abogado.
Limias, de 53 años, pastor pentecostal vinculado a las Asambleas de Dios, caminó varias cuadras de La Habana Vieja con su cartel, que decía por un lado «Abajo la dictadura» y «No más discriminación política absurda» y por el otro «Patria y vida y libertad». Fue detenido por cuatro policías en el Capitolio, sin ofrecer resistencia, y gritó «¡Abajo la dictadura!» antes de subir a la patrulla. Pasó la noche en la estación de Dragones y el sábado lo trasladaron a Villa Marista.
El delito de propaganda contra el orden constitucional es una herramienta del régimen para castigar la crítica y la libertad de expresión. Cubalex ha advertido que, al no definir qué contenidos son propaganda, sirve para sancionar cualquier opinión incómoda para el poder.
No es su primera protesta. En julio de 2021, días después del 11J, salió a la calle con un cartel que decía «libertad» y estuvo 12 días detenido. Limias es pintor y, junto a su esposa, también pintora, vende sus obras en la Feria de San José.








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