La policía política del régimen cubano citó este lunes a Anthony Martínez, el joven cristiano que el pasado 1 de octubre guió en oración a unas 70 personas fuera del Tribunal de Cojímar para acompañar a Anna Bensi, según denunció el periodista Yoe Suárez en Facebook.
Martínez, vecino de San Antonio de los Baños, en Artemisa, recibió la citación el domingo, sobre las dos y media de la tarde. Debía presentarse este lunes a las 9:00 de la mañana en el «técnico» de Guanajay. Él mismo lo denunció en un video en Facebook, donde mostró el papel y dijo que el oficial que se lo entregó no le explicó el motivo. Preguntó por qué lo citaban y el oficial, según contó, no supo decirle.
Según Suárez, la oración de Martínez frente al tribunal terminó con un «¡Hasta que Cuba sea libre!» que provocó aplausos y vítores en medio de la calle.
«Nos traten como delincuentes»
«Me da mucha tristeza que jóvenes cristianos que alzamos la voz nos traten como delincuentes», dijo Martínez en el video que grabó al recibir la citación. Recordó que muchos hermanos y amigos no pudieron acompañar a Anna Bensi y a su madre el día del juicio. «Yo pude salir de casa sin que me vieran estar allá», contó, y añadió que a Pregonero de Cristo lo detuvieron por el camino y lo maltrataron.
«Somos jóvenes que no usamos armas, somos jóvenes que estamos usando un teléfono, alzando la voz por una Cuba libre», afirmó. Y cerró: «¿Esto cómo se llama? Se llama represión en cualquier parte del mundo, por pensar diferente. Que el mundo sepa lo que está sucediendo.»
Acoso a los choferes
Suárez cuenta que una fuente en Cuba le comunicó que la policía acosa ahora a los dos choferes de los autos que alquilaron Pregonero de Cristo y los jóvenes de Fuera de la Caja Cuba para llevarlos a realizar una asamblea solidaria en las afueras de El Técnico de Guanajay. Ambos hombres, que no han sido identificados, fueron llamados por el DTI y les pidieron presentarse con su carné de identidad, licencia de conducción y licencia de circulación. «Eso es para intimidar», le dijo la fuente.
Para Suárez, es una muestra más de cómo el régimen teme a las asambleas solidarias que los evangélicos han liderado y convocado en la isla en apoyo a otros cubanos reprimidos por sus opiniones. «No solo citan a los afectados a sitios remotos, sino que ahora intimidan a aquellos que presten el servicio para transportarles allí», escribe.
«Orar, compartir, hacer»
El periodista sostiene que los creyentes a los que algunos veían como «retrógrados» y «aleluyos» se levantan desde 2018 «de manera extraordinaria» en la sociedad civil cubana y guían a cientos de miles de cubanos, en las redes sociales y en las calles, a plantarle cara al totalitarismo socialista. Pide seguir apoyándolos, como han hecho pastores, hermanos en la fe y cubanos de bien en los últimos días: «Orar, compartir, hacer: ese es el camino».
Suárez reprodujo además una publicación de Martínez de hace un mes, con la que el joven acompañó una foto suya con una gorra:
«Esta gorra no representa un partido político; representa un sueño, una esperanza y el anhelo de dos naciones que algún día puedan sanar las heridas del pasado y caminar juntas hacia un futuro de libertad. Para mí, hacer grande a Cuba otra vez significa devolverle su dignidad, su grandeza y su libertad. […] No sueño con una Cuba dividida por el odio, sino con una Cuba reconciliada, donde el perdón sea más fuerte que las heridas del pasado y el amor sea el puente que una nuevamente a nuestra gente. ¡Que Cuba vuelva a levantarse! ¡Que vuelva a ser grande! Y que esa grandeza no venga de ningún hombre ni de ningún partido, sino de la mano de Dios, que nunca se ha olvidado de nuestra tierra.»
«Noten ustedes la calidad humana. Hay esperanza para revertir el daño antropológico. La vacuna se llama Cristo», comenta Suárez.
Una presión que se repite
No es la primera vez que la Seguridad del Estado presiona a Martínez. El ICLEP documentó que el 10 de junio lo citaron verbalmente, sin orden escrita, para una «conversación informal», y que el 24 de septiembre lo interrogaron durante más de una hora en la unidad policial de su municipio.
La citación llega tres días después del juicio contra Anna Sofía Benítez Silvente (Anna Bensi) y su madre, Caridad Silvente, en el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, donde fueron declaradas culpables de «actos contra la intimidad personal y familiar» y condenadas a dos años de limitación de libertad. Ese día, el pastor Rolando Pérez Lora, Pregonero de Cristo, fue detenido cuando se dirigía al tribunal.
Imagen de portada: imagen de redes sociales.







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