Los alrededores del Capitolio de La Habana amanecieron este sábado con un despliegue policial fuera de lo común, según testimonios de personas que se encontraban en la zona. El operativo llega un día después de que Ariel Limias Leyva subiera la escalinata del edificio con un cartel contra la dictadura.
«Tremendo operativo que hay en toda la parte del Capitolio», cuenta una testigo. Según su relato, agentes de la dictadura sacaron de los alrededores a visitantes y a los conductores de triciclos y máquinas: no quieren ningún puesto ni «piquera» cerca del edificio. Describe a muchos efectivos vestidos de civil, y a los policías formados de cara al Capitolio, en la acera que divide las dos vías, con patrullas alrededor.
Los testimonios coinciden en la tensión del ambiente: personas desorientadas por las restricciones, muchas sin saber qué ocurría. «Somos un país desinformado», resume una de las voces. Y por los cortes de electricidad, los mensajes tardan en salir.
En la zona se ve una calle con triciclos y motos eléctricas estacionados en la acera y un coche de la Policía Nacional Revolucionaria circulando; en las calles cercanas, bicitaxis detenidos y poca gente.
El Capitolio, sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, es uno de los lugares más vigilados del país. El viernes, Ariel Limias Leyva, de 52 años, logró subir toda la escalinata con un cartel que decía «Abajo la dictadura» por un lado y «Patria y vida y libertad» por el otro. Cuatro agentes lo bajaron y lo metieron en una patrulla mientras él gritaba «¡Abajo la dictadura!». Pasó la noche en la estación de Dragones y este sábado fue trasladado a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado, según confirmó su esposa, Yulia Morales.
El despliegue de hoy coincide con el traslado de Ariel Limias a Villa Marista. No hay confirmación oficial de los motivos del operativo.








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