La mezquita de Tallapiedra tiene una donación saudita de 9,3 millones: 14ymedio reporta el cercado del terreno

Iliana Hernández | 30 de septiembre de 2026
El terreno de la futura mezquita Rey Salmán, junto a la antigua termoeléctrica de Tallapiedra, en La Habana Vieja, ha sido cercado, según una crónica publicada por 14ymedio el 28 de septiembre. El proyecto cuenta con una donación de 9,3 millones de dólares documentada por el Fondo Saudita para el Desarrollo desde diciembre de 2021.
El reportero Darío Hernández describe un perímetro vallado y un cartel que identifica la obra, su licencia y las empresas participantes. Según su crónica, el diseño corresponde a Restaura, la entidad especializada de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, y la ejecución a Engimov Caribe.
El diario sitúa la licencia en 2020 a partir del número de expediente que aparece en la señalización. También señala que el proyecto todavía no tiene cimientos, pese a los años transcurridos desde los primeros anuncios.
El dinero está documentado desde 2021
La financiación saudita figura en un comunicado del propio Fondo Saudita para el Desarrollo sobre una visita de su delegación a Cuba en diciembre de 2021. El organismo identifica una donación de 9,3 millones de dólares para construir la mezquita Rey Salmán en La Habana.
No se trata, por tanto, de una asignación anunciada por primera vez esta semana. El comunicado ya incluía el proyecto entre los destinos visitados por la delegación y lo vinculaba al fortalecimiento de los lazos culturales y sociales.
La versión inglesa del documento utiliza una formulación que presenta la mezquita como construida. La versión árabe se refiere a una visita al proyecto de la mezquita. La crónica reciente de 14ymedio describe un estado de obra muy distinto: terreno vallado, señalización y ausencia de cimientos. Esa diferencia entre el texto institucional de 2021 y lo reportado ahora obliga a distinguir la existencia de la donación del avance físico de la construcción.
Una obra junto a Tallapiedra
Según 14ymedio, el complejo prevé salas de oración para unas 500 personas, biblioteca pública, comedor, zonas verdes y salones comunitarios. La Oficina del Historiador aparece como inversionista formal y responsable de gestionar los recursos.
El cercado es una intervención visible en un proyecto largamente anunciado, pero no equivale a tener la mezquita construida ni permite fijar una fecha de apertura. La crónica no aporta un calendario de ejecución o inauguración.
El anuncio financiero saudita y el reporte sobre el terreno dejan dos planos distintos: una donación documentada desde hace casi cinco años y una construcción que, según el trabajo periodístico publicado esta semana, sigue sin cimientos. El avance de la obra no puede medirse solo por los millones comprometidos o los años de anuncios, sino por lo que se haya ejecutado en el terreno.
Fuentes: Fondo Saudita para el Desarrollo, versión inglesa, versión árabe y crónica de Darío Hernández en 14ymedio.







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