
Cubalex documenta interrupciones telefónicas en 15 prisiones cubanas: familias pasaron días sin noticias de los reclusos
Familias de personas encarceladas en Cuba permanecieron durante varios días, y en algunos casos más de una semana, sin poder comunicarse telefónicamente con sus seres queridos debido a interrupciones registradas en al menos 15 centros penitenciarios del país.
Cubalex informó que durante septiembre recibió más de una decena de denuncias relacionadas con la suspensión de las llamadas desde las cárceles, una situación que incrementó la preocupación de familiares que no podían conocer directamente el estado de salud o las condiciones en las que se encontraban los reclusos.
La organización aclaró que las denuncias se refieren específicamente a incomunicación telefónica, y no a restricciones de visitas u otras formas de aislamiento.
Los centros señalados se encuentran distribuidos por varias provincias: Guamajal y El Pre, en Santa Clara; Canaletas, en Matanzas; Cuba Sí, en Holguín; Kilo 7 y Kilo 8, en Camagüey; El Típico, en Las Tunas; Boniato, en Santiago de Cuba; el Combinado de Guantánamo; Guanajay, en Artemisa; Combinado del Este, 1580 y el campamento de San Francisco de Paula, en La Habana; Nieves Morejón, en Sancti Spíritus; y Canaleta, en Ciego de Ávila.
Familias sin explicación
De acuerdo con la información recopilada por Cubalex, durante los períodos de interrupción dejaron de producirse las llamadas que habitualmente realizan las personas privadas de libertad.
Las familias tampoco recibieron información oficial sobre las causas de la suspensión de las comunicaciones.
La situación adquiere especial importancia dentro del sistema penitenciario cubano porque las llamadas constituyen uno de los pocos mecanismos que tienen las familias para conocer directamente qué ocurre dentro de las cárceles.
La ausencia prolongada de comunicación puede impedir conocer a tiempo enfermedades, agresiones, cambios en las condiciones de reclusión u otros incidentes que afecten a las personas bajo custodia.
Cubalex recordó que los reclusos se encuentran bajo responsabilidad del Estado y que las autoridades tienen la obligación de proteger su vida, integridad y salud.
La organización también hizo referencia a las Reglas Mandela de Naciones Unidas, que establecen estándares mínimos para el tratamiento de las personas privadas de libertad y contemplan el mantenimiento del contacto con familiares y otras personas del exterior.
Las llamadas comienzan a restablecerse en algunas cárceles
Después de hacerse públicas las denuncias, comenzaron a llegar informaciones sobre el restablecimiento de las comunicaciones en algunos centros penitenciarios.
Cubalex confirmó que los teléfonos volvieron a funcionar en Kilo 8, en Camagüey, y El Típico, en Las Tunas.
La activista Anamely Ramos informó además que se había recuperado la comunicación con la prisión de Guanajay, en Artemisa.
Sin embargo, hasta el momento no existe una explicación pública que permita conocer qué provocó las interrupciones, cuánto tiempo estuvo afectada cada prisión ni si continúan los problemas en otros establecimientos.
Cubalex advierte también que el restablecimiento de las llamadas después de difundirse las denuncias no permite establecer por sí solo que exista una relación causal entre ambos hechos.
Una preocupación mayor ante las condiciones de las cárceles
La interrupción de las comunicaciones se produce en un contexto especialmente delicado.
Un informe reciente de Cubalex documentó 115 muertes vinculadas a establecimientos penitenciarios entre febrero de 2024 y junio de 2026. En al menos 80 casos, aproximadamente el 70 % del total, la organización identificó negligencia o negación de atención médica como mecanismo predominante.
Por ello, permanecer varios días sin recibir una llamada puede significar para una familia mucho más que perder temporalmente el contacto.
Cubalex considera necesario continuar documentando las interrupciones y exigir información sobre sus causas, así como garantías para que las personas encarceladas puedan mantener comunicación con sus familiares.
Mientras no exista una explicación de las autoridades, permanece sin aclararse por qué las llamadas se interrumpieron simultáneamente en numerosos centros penitenciarios del país y cuál es la situación actual en aquellos donde todavía no se ha confirmado su restablecimiento.







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