Comunistas amenazan con llamar a la Policía contra un padre cubano por “adoctrinar” a su hijo durante protesta contra Silvio Rodríguez

Un cubano residente en Huesca viajó con uno de sus hijos menores hasta Zaragoza para protestar frente al concierto de Silvio Rodríguez. Algunos simpatizantes comunistas lo acusaron de “adoctrinar” al niño y amenazaron con llamar a la Policía.

Mario, cubano residente en Huesca, recorrió el sábado 5 de septiembre unos 75 kilómetros hasta Zaragoza acompañado por Carlos, uno de sus dos hijos, menor de edad. El objetivo era protestar frente al Pabellón Príncipe Felipe, donde Silvio Rodríguez ofrecía un concierto de su gira española.

El concierto estaba programado oficialmente para las 20:30 horas en el Pabellón Príncipe Felipe. 

Mario conoce de primera mano el sistema cubano y sus consecuencias. Según explicó, ha llevado también en otras ocasiones a sus hijos a actos donde denuncia el hambre, la censura y la represión que han provocado la salida de millones de cubanos del país.

Padre e hijo mostraron frente al recinto carteles con mensajes como “Silvio Rodríguez, cómplice”, “Vive de la dictadura que mata de hambre a millones de cubanos”, “Abajo la dictadura” y “¡Cuba libre!”.

“Me dijeron que llamarían a la Policía”

Durante la protesta, varias personas que defendían posiciones comunistas se acercaron a Mario y cuestionaron que estuviera acompañado por su hijo. Según su testimonio, llegaron a acusarlo de estar “adoctrinando a un menor” y le advirtieron que llamarían a la Policía.

“Estaba asustado porque me dijeron que llamarían a la Policía por estar con un menor adoctrinándolo, pero aguanté hasta el final”, relató Mario.

La escena resultaba especialmente contradictoria porque, según pudo observarse durante la jornada, entre los asistentes al concierto también había menores acompañados por sus padres y se exhibían símbolos vinculados a la revolución cubana, incluidas banderas del Movimiento 26 de Julio.

La diferencia, desde la perspectiva de Mario, es que su hijo conoce directamente a través de su familia las razones de aquella protesta. No se trataba simplemente de acompañar a su padre a un concierto o una actividad política: Mario quería explicarle por qué una parte de los cubanos considera que la figura de Silvio Rodríguez no puede separarse de su respaldo durante décadas al régimen de La Habana.

La polémica política que acompaña a Silvio Rodríguez

La protesta no cuestionaba únicamente la obra musical del cantautor. Los manifestantes recordaron uno de los episodios más controvertidos de su trayectoria política: su firma del “Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos”, fechado el 19 de abril de 2003.

El documento fue firmado por 27 artistas e intelectuales, entre ellos Silvio Rodríguez, Alicia Alonso, Omara Portuondo, Chucho Valdés, Eusebio Leal y Leo Brouwer. En el texto se afirmaba que el régimen se había visto obligado a adoptar “medidas enérgicas” y se pedía que esas actuaciones no fueran juzgadas fuera de su contexto. 

La declaración apareció apenas ocho días después de los fusilamientos de Lorenzo Enrique Copello Castillo, Bárbaro Leodán Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaac, ejecutados el 11 de abril de 2003 tras el secuestro de una embarcación de pasajeros con la que pretendían abandonar la isla.

El proceso completo, desde el juicio hasta los recursos y las ejecuciones, se desarrolló en cuestión de días. La Comisión Internacional de Juristas denunció que se trató de ejecuciones sumarias y cuestionó las garantías del proceso. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también condenó las ejecuciones. 

Aunque durante el secuestro hubo amenazas contra los pasajeros, el incidente terminó sin muertos ni heridos, según la reconstrucción recogida posteriormente por la Comisión Interamericana. 

El “Mensaje desde La Habana” no mencionaba por sus nombres a los tres fusilados, pero fue publicado inmediatamente después de aquellas ejecuciones y de la ola represiva de la Primavera Negra, en un momento de fuertes críticas internacionales contra el régimen.

¿Quién adoctrina a quién?

El episodio vivido por Mario abre precisamente esa discusión. Mientras un padre cubano fue acusado de “adoctrinar” a su hijo por enseñarle un cartel contra una dictadura, menores acompañados por sus familias podían acceder a un concierto rodeado también de referencias y símbolos políticos favorables a la revolución cubana.

Para Mario, llevar a Carlos a aquella protesta significa transmitirle una historia familiar y nacional que conoce por experiencia propia.

Su protesta tampoco iba dirigida contra la música como expresión artística, sino contra la utilización del prestigio artístico para respaldar durante décadas un sistema político responsable de represión y falta de libertades.

Ese fue el mensaje que padre e hijo llevaron desde Huesca hasta Zaragoza: “¡Cuba libre!”.

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