
Omar González regresa a Venezuela y asegura que abre el camino para María Corina Machado
El regreso a Venezuela de Omar González Moreno, uno de los dirigentes nacionales de Vente Venezuela y colaborador cercano de María Corina Machado, se convirtió este viernes en una señal política de especial relevancia: es el primero de los opositores conocidos como las “guacamayas” que vuelve al país después de haber permanecido más de 400 días refugiado en la Embajada de Argentina en Caracas y posteriormente en el exilio.
González llegó al Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, estado Anzoátegui, donde fue recibido por dirigentes y simpatizantes de Vente Venezuela. Horas antes había anunciado que abordaba el avión de regreso con la intención de reencontrarse con los venezolanos y continuar su actividad política dentro del país.
Pero la declaración de mayor trascendencia llegó después de aterrizar.
González reveló que había hablado con María Corina Machado antes de su regreso y aseguró que la dirigente opositora le pidió que fuera “abriéndole el paso” porque ella vendría detrás. También presentó su retorno como la antesala de una eventual llegada de Machado a Venezuela.
De la embajada sitiada al regreso
Omar González es periodista, educador, escritor, exdiputado y miembro de la dirección nacional de Vente Venezuela.
En marzo de 2024 se refugió junto a otros colaboradores de Machado en la sede diplomática argentina en Caracas, después de que las autoridades venezolanas emitieran órdenes de captura contra miembros del equipo opositor bajo acusaciones que incluían conspiración y traición a la patria.
Allí permaneció 412 días junto a Magalli Meda, Claudia Macero, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos, en medio de un prolongado cerco a la sede diplomática y restricciones de servicios y suministros. En mayo de 2025, el grupo consiguió abandonar Venezuela mediante la denominada Operación Guacamaya, con participación de Estados Unidos.
Más de un año después, González ha hecho el camino inverso.
Su regreso contó además con el respaldo público del senador estadounidense Rick Scott, quien advirtió a las autoridades venezolanas que deben garantizar la seguridad de González y de otros venezolanos que decidan retornar sin amenazas, represalias ni persecución política.
María Corina celebra el regreso
María Corina Machado confirmó públicamente la importancia que atribuye al movimiento.
“Nuestra primera Guacamaya aterrizó en Venezuela”, escribió al celebrar el regreso de González, vinculándolo además con la aspiración de que los venezolanos que se encuentran fuera del país puedan volver.
El mensaje, unido a las declaraciones de González, convierte su llegada en algo más que el retorno individual de un dirigente opositor.
Por primera vez, uno de los integrantes de aquel grupo que tuvo que refugiarse durante más de un año en una sede diplomática debido a la persecución política vuelve públicamente a Venezuela y anuncia que pretende retomar su trabajo desde el terreno.
Una señal que también interesa a los cubanos
Lo que ocurra en Venezuela tiene una importancia particular para Cuba.
Durante más de dos décadas, los regímenes de La Habana y Caracas construyeron una de las alianzas políticas, económicas y de seguridad más estrechas de América Latina. El chavismo proporcionó a Cuba petróleo y recursos fundamentales, mientras el régimen cubano desplegó en Venezuela miles de profesionales y consolidó una profunda relación con las estructuras del Estado venezolano.
El escenario venezolano, sin embargo, cambió radicalmente en 2026 tras la captura de Nicolás Maduro en enero y el nuevo contexto político encabezado por Delcy Rodríguez. Desde entonces se han producido excarcelaciones de presos políticos y movimientos de dirigentes opositores que durante años permanecieron perseguidos o fuera del país.
Por eso el regreso de González merece atención también desde la Isla.
No significa por sí solo que Venezuela haya completado una transición democrática ni permite anticipar qué ocurrirá en los próximos meses. Pero sí muestra algo que hasta hace poco parecía extremadamente difícil: un dirigente perseguido, obligado primero a refugiarse en una embajada y después a abandonar su país, ha regresado públicamente para continuar haciendo política.
Y González asegura que no será el último.
Si sus palabras anticipan realmente el regreso de María Corina Machado, el movimiento iniciado este viernes podría convertirse en un nuevo capítulo de la transformación política venezolana.
Para los cubanos, después de décadas en las que La Habana y Caracas caminaron políticamente de la mano, lo que suceda ahora en Venezuela no es una historia ajena.







Deja un comentario