
Las redes desmienten a Abel Prieto: una avalancha de críticas marca su publicación sobre el 11J
A cinco años de las históricas protestas del 11 de julio de 2021, el exministro de Cultura y actual dirigente del régimen cubano, Abel Prieto, publicó un mensaje en Facebook reivindicando la versión oficial de los acontecimientos. Sin embargo, lejos de recibir un respaldo mayoritario, su publicación terminó convirtiéndose en un espacio donde decenas de cubanos cuestionaron su relato y recordaron lo ocurrido durante aquellas jornadas.
En su publicación, Prieto aseguró que el 11J fue un plan “gestado y financiado por el Imperio y la mafia miamense”, afirmando que “el pueblo cubano y la Dirección Revolucionaria derrotaron, juntos” aquella supuesta operación. También calificó las manifestaciones como una “farsa de sublevación en reclamo de libertad” y elogió la actuación de los líderes del régimen, afirmando que ese día “vencimos y seguiremos venciendo”.
No obstante, las respuestas dejaron ver una realidad muy distinta. Uno de los primeros comentarios cuestionó incluso las imágenes utilizadas por Prieto.
“No seas mentiroso. Ninguna de esas fotos corresponde al 11 de julio de 2021”, escribió Waldo Fernández Cuenca, quien además recordó que Miguel Díaz-Canel respondió a las protestas movilizando fuerzas del Ministerio del Interior contra manifestantes desarmados. “A mí nadie me pagó un medio por pedir libertad”, concluyó.
Otros usuarios insistieron en la misma idea.
“Pon las fotos del 11J. Por eso es que nadie les cree”, escribió Roberto Márquez.
Diosdado Verdecia recordó que las protestas fueron las más numerosas registradas en la historia reciente de Cuba y las describió como manifestaciones espontáneas impulsadas por la crisis económica, la escasez de alimentos y medicinas, los apagones y la falta de libertades. En su comentario también recordó que la respuesta del régimen fue la violencia, la represión, los encarcelamientos y el corte de internet.
La indignación se reflejó igualmente en mensajes de otros usuarios que calificaron la publicación de “mentira”, “propaganda” o “manipulación”. Joel Chacón respondió con un contundente “MENTIRAAAAA!”, mientras Carlos Tápanes resumió su opinión con un “Otro mentiroso más”.
También hubo quienes recordaron el significado histórico del 11J para miles de cubanos.
“El 11 de Julio fue el día más lindo y digno de los cubanos contra tu poder”, escribió Manuel Fernández de la Uz, quien aseguró que aquel día el régimen demostró estar dispuesto a reprimir violentamente a la población.
Yosvany Martínez afirmó que el pueblo cubano “no los quiere ni los necesita” y responsabilizó a las autoridades de la represión y de las violaciones de derechos humanos.
Raúl Prado, por su parte, sostuvo que “la verdad es demasiado evidente” y aseguró que quienes respaldan el discurso oficial no serán recordados por la historia.
Entre los comentarios que más reacciones acumularon destacó uno que resumía el sentir de muchos participantes en el debate:
“Cuba es un país donde hay libertad de expresión, pero no hay garantía de la libertad después de la expresión.”
La frase recibió decenas de reacciones positivas.
También aparecieron mensajes que reivindicaron el significado del 11 de julio para quienes participaron en las protestas.
“El pueblo cubano abrió los ojos y demostró que en la unión está la fuerza”, escribió Camila Valle Linares.
Eddy La Rosa calificó el 11J como “el acto de valentía más grande” que ha visto de un pueblo cansado de la miseria, mientras otros usuarios lamentaron que muchos cubanos dentro de la isla ni siquiera pudieran leer el debate por los apagones y las dificultades de acceso a internet.
Aunque la publicación también reunió comentarios de apoyo al discurso oficial, defendiendo la actuación del régimen y reiterando consignas como “Cuba vencerá” o “Patria o Muerte”, el hilo estuvo marcado por un intenso intercambio entre defensores y críticos del castrismo, con un predominio visible de respuestas que cuestionaban la narrativa presentada por Abel Prieto.
Cinco años después de las protestas del 11 de julio, el debate sigue abierto. Mientras las autoridades insisten en presentar aquellas manifestaciones como una operación promovida desde el exterior, numerosos cubanos continúan recordándolas como una expresión espontánea del descontento popular frente a la crisis económica, la falta de libertades y la represión. La reacción generada por la publicación de Abel Prieto demuestra que, lejos de haberse cerrado, la memoria del 11J continúa siendo uno de los temas que más polariza a la sociedad cubana.






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