
Vicente de la O Levy reconoce colapso energético en Cuba: “No tenemos absolutamente nada de diésel”
El ministro de Energía y Minas del régimen cubano, Vicente de la O Levy, ofreció una de las declaraciones más críticas sobre la situación energética que atraviesa la isla, al admitir públicamente la falta total de diésel y el deterioro extremo del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Durante sus declaraciones en el programa Mesa Redonda de la televisión cubana, el funcionario reconoció que varias de las principales instalaciones de generación eléctrica están fuera de servicio o funcionando al límite, mientras los apagones continúan golpeando a millones de cubanos con cortes de hasta 20 y 22 horas diarias en algunos territorios, incluida La Habana.
“No tenemos absolutamente nada de diésel, absolutamente nada de diésel”, afirmó el ministro, quien explicó que actualmente el sistema depende únicamente del gas acompañante de los pozos nacionales, del crudo cubano y de las termoeléctricas que aún logran mantenerse activas.
De la O Levy reconoció además que la crisis se agravó tras agotarse las 100.000 toneladas de combustible que habían llegado recientemente al país y que, según explicó, solo alcanzaron para sostener parcialmente la generación durante abril y los primeros días de mayo.
El ministro describió un panorama de extrema fragilidad en el sistema eléctrico. Confirmó que unidades clave como Felton tuvieron que salir de servicio por averías y problemas acumulados en la caldera y piezas críticas, mientras otras plantas enfrentan fallos imprevistos.
También admitió que la generación distribuida se encuentra prácticamente paralizada por falta de combustible y que incluso los parques solares fotovoltaicos deben ser regulados porque el resto del sistema es demasiado débil para soportar altos niveles de energía renovable. Según dijo, ya existen más de 1.300 megawatts instalados en parques solares, pero no pueden aprovecharse plenamente debido a la inestabilidad del SEN.
En otro momento de sus declaraciones, el funcionario reconoció el avanzado deterioro del parque termoeléctrico cubano y las dificultades para conseguir piezas de repuesto y financiamiento para tecnologías con décadas de explotación. “Las termoeléctricas no fallan solo por las calderas, fallan por cualquier cosa”, admitió.
El titular de Energía y Minas también confirmó que en La Habana los apagones ya alcanzan entre 20 y 22 horas diarias en algunos circuitos. Según explicó, cuando regresa la electricidad apenas se mantiene entre una y cuatro horas antes de producirse nuevos cortes.
Las declaraciones del ministro llegan en medio de una creciente tensión social provocada por los apagones, la escasez de combustible y el deterioro acelerado de los servicios básicos. En numerosas provincias se han reportado protestas, cacerolazos y denuncias ciudadanas por la falta de electricidad, agua y alimentos refrigerados.
Aunque el funcionario atribuyó parte de la crisis a las dificultades para adquirir combustible y piezas en el mercado internacional, sus declaraciones también dejaron en evidencia el profundo deterioro estructural del sistema energético cubano tras décadas de falta de inversión y mantenimiento.
Para muchos cubanos, las palabras de Vicente de la O Levy no solo confirmaron la gravedad de la crisis, sino también que el régimen no tiene una solución inmediata para revertir el colapso energético que vive el país.






Deja un comentario