
“Vulnerables en Cuba”: El caso de Jesús y María, una historia de abandono, negligencia y resistencia
El Dr. Miguel Ángel Ruano, médico cubano exiliado y asesor de ClickCuba, ha publicado un estremecedor testimonio en su perfil de Facebook como parte de su campaña Vulnerables en Cuba. Bajo el título Expediente 2025-07, el médico denuncia el abandono sistemático del sistema de salud cubano a uno de los casos más desgarradores que ha documentado: el de Jesús Lázaro Lorenzo Pérez, un joven de 22 años con severas discapacidades, y su madre, María Caridad Pérez, quienes han vivido por dos décadas una pesadilla médica, institucional y humana.
“Hoy no hablaré de un pasaje bíblico”, inicia el Dr. Ruano, aunque los nombres de los protagonistas, Jesús y María, evocan inevitablemente una narrativa de sacrificio y sufrimiento. Pero en este caso, no es una alegoría religiosa, sino una denuncia real, documentada y dolorosa de lo que el médico califica como una “crónica del desamparo”.
Un parto negligente que cambió una vida
Jesús nació en condiciones normales, tras un embarazo sin complicaciones. Sin embargo, en el momento del parto, su madre fue sometida a un trabajo de parto de más de 36 horas, a pesar de que presentaba una malformación congénita del tabique vaginal, conocida y luego ignorada por el personal médico. La decisión de no practicar una cesárea derivó en una hipoxia cerebral fetal que dejó a Jesús con secuelas neurológicas irreversibles.
Según Ruano, este error médico marcó el inicio de una cadena de negligencias: diagnósticos tardíos, epilepsia refractaria mal tratada, falta de seguimiento, escasez de medicamentos esenciales como Lamotrigina, Clonazepam y Topiramato, ausencia de protocolos actualizados, y una vida entre hospitales sin condiciones para casos tan complejos como el suyo.
Una madre que no se rinde
El expediente médico y testimonial detalla que Jesús hoy está postrado, con úlceras por decúbito, desnutrición severa, deformidad torácica, relajación de esfínteres y crisis convulsivas frecuentes. Desde los tres años se alimenta por gastrostomía. A pesar de que su condición ya no es rehabilitable, el Dr. Ruano insiste en que Jesús debería recibir cuidados paliativos integrales, algo inexistente actualmente en Cuba.
Pero si hay una figura que se levanta entre tanto dolor, es la de su madre. María Caridad, apenas con poco más de 40 años, ha sido enfermera, cuidadora, gestora y protectora de su hijo. Sin su dedicación, Jesús no habría sobrevivido hasta hoy.
Represión en lugar de compasión
A lo largo de su testimonio, el Dr. Ruano denuncia no solo el abandono estatal, sino también la represión. María ha sido acosada por la Seguridad del Estado por denunciar públicamente la situación de su hijo. Incluso, relata que Jesús, con su discapacidad total, recibió una citación para presentarse al servicio militar obligatorio, evidencia del absurdo burocrático y del desinterés por el bienestar de los ciudadanos.
Una historia que estremece al mundo
“Durante la confección de este expediente he llorado de impotencia”, confesó Ruano, quien no solo compartió el historial médico, sino también imágenes impactantes del deterioro físico de Jesús. Su llamado no es solo a denunciar, sino a buscar ayuda internacional para ofrecer una mínima esperanza de vida digna.
La publicación cierra con un grito de solidaridad y resistencia: “La esperanza sigue intacta”, y con un pedido urgente de compartir el caso para lograr apoyo para Jesús y su madre. El Dr. Ruano invita a quienes deseen colaborar a contactarlo a través de su perfil de Facebook.
Este expediente, parte de la serie Vulnerables en Cuba, no solo expone la crueldad de un sistema sanitario colapsado, sino también el valor de una madre que, contra todo pronóstico, sigue defendiendo el derecho a la vida de su hijo.







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