
Grave crisis sanitaria en prisiones cubanas afecta a presos políticos Jorge y Nadir Martín Perdomo
Las deplorables condiciones en las prisiones cubanas continúan poniendo en peligro la vida de cientos de presos políticos y comunes, según denuncias recientes de familiares. En esta ocasión, los hermanos Jorge y Nadir Martín Perdomo, recluidos en los campamentos de trabajo forzoso de Ho Chi Min (Bainoa) y Quivicán respectivamente, enfrentan una situación alarmante.
Brote de sarna y condiciones insalubres en Ho Chi Min
Jorge Martín Perdomo lleva semanas padeciendo sarna, una enfermedad agravada por las paupérrimas condiciones higiénicas del campamento. Según la denuncia, los presos reciben solo una cubeta de agua por persona, la cual deben racionar entre su consumo y su higiene. Esto dificulta el tratamiento efectivo de la enfermedad, facilitando su propagación.
La falta de acceso a medicinas y condiciones mínimas para la sanidad está causando un deterioro físico y psicológico en los presos, quienes, además de la sarna, enfrentan riesgos constantes de enfermedades infecciosas debido al hacinamiento y la falta de higiene.
Brote de diarreas mortales en Quivicán
En el campamento de Quivicán, donde está recluido Nadir Martín Perdomo, la situación es igualmente crítica. Un brote de diarreas fuera de control ha enfermado a numerosos presos, presuntamente debido a alimentos en mal estado. La gravedad del brote quedó en evidencia tras la muerte reciente de un preso por deshidratación.
Según Nadir, los presos han sido obligados a tomar dos tipos de antibióticos simultáneamente, a pesar de su estado de desnutrición y la ausencia de alimentos adecuados para soportar un tratamiento tan agresivo. En su caso particular, la preocupación es mayor debido a una condición preexistente de mala absorción, que lo ha llevado a perder peso drásticamente.
Negación de libertades condicionales
A pesar de su delicado estado de salud, a Nadir Martín Perdomo se le ha negado repetidamente tanto la libertad condicional como la medida extrapenal, decisiones que su familia considera una sentencia de muerte lenta. Esta práctica de negación de derechos básicos refleja una política represiva que somete a los presos políticos a condiciones extremas para quebrantar su resistencia.
Un llamado a la acción
La madre de los hermanos Martín Perdomo, Marta Perdomo, ha alzado su voz para exigir la libertad inmediata de sus hijos y de todos los presos políticos en Cuba. Su denuncia resalta que estos prisioneros no solo son víctimas de un sistema carcelario inhumano, sino también de una política estatal que criminaliza el pensamiento crítico y la protesta pacífica.
“Ellos no tienen por qué cargar en sus hombros el peso de algo que nos corresponde a todos”, expresó Marta Perdomo en un mensaje cargado de indignación y dolor.
La situación de Jorge y Nadir es un reflejo de la realidad que enfrentan miles de presos políticos en Cuba, quienes son sometidos a condiciones infrahumanas mientras el régimen ignora los llamados internacionales a respetar los derechos humanos.
¿Qué sigue?
La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos deben redoblar los esfuerzos para denunciar estas violaciones y exigir justicia para los presos políticos cubanos. La vida de Jorge y Nadir, al igual que la de muchos otros, pende de un hilo en medio de esta crisis sanitaria y humanitaria.







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