Las Tunas, Cuba – En un evento histórico celebrado el 26 de junio de 2024, decenas de agrupaciones evangélicas cubanas han lanzado un conjunto de demandas dirigidas al régimen de La Habana, centradas en la defensa de los derechos humanos y la libertad religiosa. La asamblea general anual de la Alianza de Cristianos de Cuba, que reunió a 60 congregaciones, ha abogado por cambios fundamentales en el país.
La Alianza de Cristianos de Cuba, fundada en noviembre de 2022, destacó en su comunicado la necesidad de liberar a los presos políticos y establecer un marco legal que permita el registro de nuevas iglesias. «Es necesario para que el gobierno o cualquier actor social pueda ser demandado cuando viole la libertad de religión y creencias», subrayó el comunicado.
Los líderes religiosos también se han unido a otras organizaciones de derechos humanos para exigir el fin de los procesos judiciales predelictivos, los cuales consideran una violación directa del derecho a la presunción de inocencia. Además, han hecho un llamado urgente para respetar la dignidad de las mujeres, exigiendo el cese de la violencia y los feminicidios en la isla.
Otro punto crucial de su declaración es la demanda de una apertura económica que permita a las mujeres obtener salarios dignos, reduciendo así la necesidad de recurrir a la prostitución para satisfacer las necesidades básicas de sus familias. La Alianza insta a las autoridades a enfocar sus recursos en la protección de la ciudadanía en lugar de perseguir a los disidentes políticos.
La Alianza de Cristianos de Cuba también condenó cualquier forma de esclavitud ejercida por el gobierno cubano, criticando las condiciones precarias de los trabajadores, quienes, a pesar de generar ingresos significativos, no reciben salarios suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Asimismo, apoyan las demandas internacionales contra el uso de las «misiones médicas» como fuente de divisas, denunciando las violaciones a los derechos fundamentales del personal médico cubano en el extranjero.
Desde enero de 2024, según Solidaridad Cristiana Internacional, se han reportado 20 casos de acoso, amenazas y multas a líderes religiosos, incluidos grupos cristianos y afrocubanos, debido a la falta de reconocimiento legal. Esta situación subraya la urgencia de las demandas presentadas por la Alianza de Cristianos de Cuba, en su búsqueda por un país más justo y respetuoso de los derechos humanos.
La presión ejercida por estas congregaciones evangélicas marca un nuevo capítulo en la lucha por la libertad religiosa y los derechos humanos en Cuba, un país donde las voces disidentes a menudo enfrentan severas represalias. La Alianza de Cristianos de Cuba se erige como una fuerza poderosa que exige cambios profundos y duraderos en la estructura sociopolítica del país.







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