El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a bromear con enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, a Cuba, esta vez en paracaídas, durante un mitin celebrado el martes 27 de octubre en Corpus Christi, Texas. El comentario llegó después de llamar a Rubio al escenario y elogiar su trabajo ante los asistentes al acto de campaña republicano.
"Dije el otro día que, de regreso de Irán, lo vamos a dejar en Cuba. Lo vamos a lanzar en paracaídas, simplemente lo dejamos allí. Él lo resolverá", afirmó Trump. La frase formó parte de una intervención de tono distendido, entre aplausos, en la que presentó al jefe de la diplomacia estadounidense como el encargado de encontrar una salida a la situación de la isla.
Antes de esa alusión, Trump había anunciado la presencia de Rubio y preguntado dónde se encontraba. "Es tan popular", dijo, mientras los asistentes aplaudían y coreaban el nombre del secretario de Estado. El presidente insistió en que subiera al escenario y destacó que había hecho "un gran trabajo".
Rubio se acercó al atril y respondió con un breve mensaje de agradecimiento. Dijo que era un honor trabajar para Estados Unidos y elogió a Trump como el mejor presidente de la historia del país. "Los queremos, Texas", añadió antes de devolverle la palabra al mandatario.
La referencia a Cuba se produjo en plena campaña para las elecciones legislativas estadounidenses. Trump retomó así una imagen que él mismo vinculó con comentarios de días anteriores, sin acompañarla en ese momento de un anuncio de medidas ni de un calendario de actuación hacia la isla.
Sus palabras llegaron un día después de que Rubio afirmara, en una teleconferencia con periodistas, que Cuba necesita "un cambio muy drástico". "Y lo dejaré ahí", agregó entonces el secretario de Estado, según el despacho de AFP publicado por La Jornada. También sostuvo que la situación cubana era "un caso muy diferente" de la venezolana, sin ofrecer más detalles.








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