El régimen cubano negó este lunes cualquier vínculo con los 90 cargamentos de biodiésel incautados por autoridades de Estados Unidos en septiembre, días después de denunciar la propia operación como un acto de «piratería». «Podemos asegurarles que no existía ningún contrato de ningún tipo con ENETEC SA», declaró el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en una entrevista con la agencia Reuters en La Habana. «Ninguna empresa estatal cubana ha logrado obtener un contrato de combustible, ya sea para pequeñas o grandes cantidades», añadió.
Las autoridades estadounidenses retuvieron unos 620.000 galones de biodiésel valorados en más de 2,8 millones de dólares: 71 cargamentos con unos 496.000 galones en Port Everglades (Florida) y otros 19 con cerca de 119.000 galones en el puerto de Houston (Texas). Según el comunicado del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la investigación determinó que «el Gobierno cubano utilizó ENETEC S.A. para recibir combustible exportado ilegalmente de Estados Unidos». ENETEC, fundada en 2019 y con sede en La Habana, fue incluida por la OFAC en su lista de sanciones el 13 de julio de 2026. La operación, iniciada a comienzos de septiembre tras análisis de datos comerciales y de inteligencia, involucró a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio, por presuntas violaciones de las leyes federales de exportación.
La negativa del ministro contrasta con la primera reacción del régimen. El 8 de octubre, el viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío defendió en Facebook que «la importación de combustibles por entidades estatales y privadas en Cuba desde cualquier país es legal» y aseguró que «es ilegal hostigar e interceptar en aguas internacionales buques que transporten combustibles a Cuba, como es ilegal la piratería y el pillaje». El diplomático no mencionó a ENETEC ni al hecho de que la operación se ejecutó en puertos estadounidenses, no en aguas internacionales, y cerró calificando la política de Washington de «ilegal, inmoral y criminal».
De la O Levy reconoció además que las importaciones privadas de combustible, autorizadas por Washington desde inicios de año, no cubren «ni siquiera el 3%» de las necesidades del país, en plena crisis energética con apagones prolongados. Estados Unidos permite exportaciones de gasolina y diésel al sector privado cubano, pero mantiene la prohibición de suministros al Estado.
Fuente: comunicado de ICE del 7 de octubre de 2026 (https://www.ice.gov/news/releases/federal-partners-seize-90-fuel-shipments-valued-over-28-million-bound-sanctioned) y entrevista de Vicente de la O Levy a Reuters, 12 de octubre de 2026.
Imagen de portada: Departamento de Defensa de EE. UU. (dominio público).







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