Foto: Luis Alvaz / CC BY-SA 4.0
Las enfermedades digestivas ya constituyen el segundo grupo de mayor incidencia en Cuba, solo por detrás de las infecciones respiratorias. Lo reconoció el 9 de octubre el Ministerio de Salud Pública (Minsap) por boca del doctor Pablo Cañizares, director de la Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades.
Cañizares lo explicó en la revista televisiva Buenos Días, y el Minsap replicó sus declaraciones en su perfil institucional de Facebook. Según el especialista, el dengue y el chikungunya, transmitidos por el mosquito Aedes aegypti, forman el tercer grupo de riesgo. Pidió más responsabilidad individual y colectiva, insistió en lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de usar el servicio sanitario, y en garantizar agua potable a los grupos más vulnerables. También recomendó no automedicarse y acudir de inmediato al médico, sobre todo en el caso de niños y adultos mayores.
El cuadro se ve ya dentro de las casas. El activista Adelth Bonne Gamboa relató en su perfil de Facebook que entre las tres de la madrugada y las 7:52 de este domingo sufrió cuatro vómitos y seis diarreas. Su madre sigue enferma en Alamar, el joven que vive con él se recupera y él mismo, cuenta, entra ahora «al baile del virus». Explica además que, con los apagones, no puede guardar la comida fresca que le quieren enviar y que se echaría a perder.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana había advertido el 4 de septiembre de un «aumento significativo de enfermedades diarreicas en toda Cuba», asociado al continuo deterioro de la infraestructura de agua y energía, que afecta tanto al suministro de agua como al almacenamiento y control de temperatura de los alimentos. La sede diplomática recomendó beber solo agua segura, extremar el lavado de manos, mantenerse hidratado y buscar atención médica ante diarrea persistente o grave, heces con sangre, fiebre alta, dolor abdominal intenso, vómitos repetidos o signos de deshidratación.
El propio Minsap había reconocido a finales de septiembre, por boca de la viceministra Carilda Peña García, que en las enfermedades diarreicas agudas y las hepatitis circulan diversos microorganismos, virus y bacterias, en un contexto de limitaciones en el saneamiento ambiental, el tratamiento de las aguas y la recogida de residuales. Al mismo tiempo, el país vive un alza de las infecciones respiratorias agudas y de las arbovirosis: el dengue circula con los cuatro serotipos y predomina el dos, y también hay casos de chikungunya.







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