Vecinos de La Habana Vieja bloquean una calle tras semanas sin agua y prolongados apagones

Residentes de Lamparilla y Aguacate salieron a protestar este fin de semana y detuvieron una pipa para exigir abastecimiento. Una vecina asegura que algunas viviendas llevan más de veinte días sin recibir agua, mientras el apagón en la zona había superado las 36 horas.

La combinación de apagones prolongados y semanas sin agua llevó este fin de semana a vecinos de La Habana Vieja a bloquear una calle y detener un camión cisterna para exigir el suministro de un servicio básico.

La protesta ocurrió en la intersección de Lamparilla y Aguacate, donde residentes ocuparon la vía mientras esperaban una solución a la falta de agua. CubaNet documentó el incidente y reportó presencia policial mientras se desarrollaba el reclamo. 

El episodio se produjo después de que la zona acumulara más de 36 horas sin electricidad, en medio de las consecuencias del nuevo colapso del Sistema Electroenergético Nacional ocurrido el viernes 18 de septiembre. 

Pero la falta de corriente era solo una parte del problema.

Más de veinte días sin agua

Testimonios posteriores obtenidos por Martí Noticias revelan que algunas familias de la zona llevan más de veinte días, cerca de un mes, sin recibir agua corriente en sus viviendas.

Una residente de la calle Aguacate, cuya identidad fue protegida, aseguró que la situación había llegado a un límite y cuestionó que otras calles cercanas sí estuvieran recibiendo el servicio. 

La vecina denunció además irregularidades en la distribución del agua. Según su testimonio, mientras determinadas cuadras permanecen semanas sin suministro, en otras cercanas llega agua o se distribuye mediante pipas.

Los residentes cuestionan, por tanto, no solamente la escasez, sino también cómo se administra el poco abastecimiento disponible. Las denuncias sobre favoritismo o manipulación en la distribución corresponden a testimonios de vecinos y no han sido verificadas de manera independiente. 

Los vecinos detuvieron una pipa

La llegada de un camión cisterna terminó concentrando el descontento.

Los residentes cerraron la vía y detuvieron la pipa para exigir que el agua fuera distribuida entre las familias afectadas. Imágenes difundidas desde el lugar muestran a numerosos vecinos congregados alrededor del vehículo con cubos y otros recipientes. 

La protesta refleja hasta qué punto la crisis eléctrica está agravando otros problemas cotidianos.

Cuando la electricidad desaparece durante períodos prolongados, también pueden quedar afectados los sistemas de bombeo de agua, las telecomunicaciones y la conservación de alimentos.

Durante el nuevo apagón nacional, residentes entrevistados por AFP ya advertían que el problema no se limitaba a la electricidad y mencionaban simultáneamente dificultades con agua y gas

Electricidad reconectada no significa servicios recuperados

El incidente de La Habana Vieja ocurre precisamente cuando las autoridades han informado de la reconexión del Sistema Electroenergético Nacional después del colapso del viernes.

Sin embargo, conectar nuevamente la red no significa que los hogares hayan recuperado un suministro estable.

Este domingo continuaban previstas afectaciones eléctricas severas en buena parte del país debido al déficit de generación. 

La situación coincide con testimonios que ClickCuba ha recibido directamente desde otras provincias. En Guantánamo, por ejemplo, un residente confirmó recientemente haber permanecido 80 horas consecutivas sin electricidad y recibir posteriormente apenas una hora de servicio antes de volver a quedar a oscuras.

Servicios básicos que colapsan al mismo tiempo

Lo ocurrido en Lamparilla y Aguacate muestra otra dimensión de la crisis: los problemas comienzan a acumularse unos sobre otros.

No se trata únicamente de permanecer a oscuras. Sin electricidad puede dificultarse el bombeo de agua, se deterioran los alimentos, resulta más complicado cocinar y cargar teléfonos y aumentan las dificultades para soportar las altas temperaturas.

En esta ocasión, después de más de 36 horas de apagón y con viviendas que acumulaban más de veinte días sin agua corriente, algunos vecinos decidieron ocupar la calle.

Hasta el momento, los reportes consultados no recogen una solución pública definitiva para el suministro de agua en Lamparilla y Aguacate.

La imagen que dejó el fin de semana en La Habana Vieja fue especialmente significativa: familias con recipientes en las manos bloqueando una calle y deteniendo una pipa para conseguir agua en pleno centro de la capital cubana. 

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