
Cuba comienza septiembre al borde del colapso eléctrico: la UNE prevé apagones equivalentes al 73% de la demanda
Cuba comienza septiembre inmersa en una de las peores jornadas de su prolongada crisis energética. Los propios datos de la Unión Eléctrica (UNE) muestran un Sistema Electroenergético Nacional incapaz de producir siquiera una tercera parte de la electricidad necesaria para cubrir la demanda durante el horario de mayor consumo.
Para este lunes 31 de agosto, la UNE calculó una disponibilidad de apenas 910 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3.300 MW.
El déficit previsto ascendía a 2.390 MW y la afectación alcanzaría los 2.410 MW, equivalente aproximadamente al 73% de la demanda eléctrica nacional.
Es decir, durante el momento de mayor consumo, el sistema solo tenía capacidad para cubrir alrededor del 27% de la electricidad que necesitaba el país.
La cifra se encuentra apenas un punto por debajo del 74% registrado el pasado 29 de julio, considerado uno de los peores niveles de afectación desde que comenzaron a divulgarse sistemáticamente estas estadísticas en 2022.
Diez de las 16 unidades termoeléctricas fuera de servicio
El parte de la UNE permite comprender la magnitud del deterioro.
Siete unidades termoeléctricas estaban paralizadas por averías: las unidades 5, 6 y 8 de la CTE Mariel; la 2 de Santa Cruz; la 6 de Renté; la 4 de Céspedes y la 2 de Felton.
Otras tres permanecían en mantenimiento: la unidad 3 de Santa Cruz, la 5 de Nuevitas y la 5 de Renté.
En total, 10 de las 16 unidades termoeléctricas del país estaban fuera de servicio, mientras las limitaciones de la generación térmica representaban otros 405 MW indisponibles.
El resultado era un sistema sin margen suficiente para cubrir siquiera las necesidades básicas de generación.
A las seis de la mañana del lunes, la situación ya era crítica: había 910 MW disponibles para una demanda de 2.730 MW, con 1.815 MW afectados.
Y la electricidad había faltado durante toda la jornada anterior. La UNE reconoció que el servicio estuvo afectado por déficit de capacidad durante las 24 horas y que los cortes continuaron durante toda la madrugada.
Apagones de más de 30 horas
Los porcentajes nacionales se traducen en cortes cada vez más prolongados para la población.
Este martes se reportan circuitos de La Habana con más de 30 horas de afectación por déficit de generación. En Marianao, San Miguel del Padrón, Cotorro, Plaza, Regla y Playa aparecen circuitos que superan las 31, 32 y hasta 33 horas sin servicio.
A las 12:30 de la madrugada de este 1 de septiembre, la Empresa Eléctrica de La Habana reportaba 634 MW afectados y 172 circuitos de distribución desconectados por déficit de generación.
La situación tampoco se limita a la capital.
Villa Clara registraba este martes más de 200 MW afectados por déficit de capacidad; Camagüey superaba los 100 MW y Sancti Spíritus reportaba decenas de megavatios fuera de servicio, además de averías y transformadores dañados en diferentes territorios.
En Holguín se reportaron también interrupciones superiores a las 32 horas.
Los horarios de apagones pierden sentido
Cuando el sistema pierde más de dos tercios de la electricidad necesaria, los programas de rotación establecidos por las empresas eléctricas provinciales resultan cada vez más difíciles de cumplir.
Los cortes dejan de durar cuatro, seis u ocho horas y comienzan a extenderse durante jornadas completas.
Hay familias que pasan más tiempo sin electricidad que con ella.
En Cojímar, por ejemplo, residentes consultados por ClickCuba aseguran que permanecen sin corriente desde el sábado. Situaciones similares se multiplican en otras zonas del país.
La falta de electricidad afecta además al bombeo de agua, la conservación de alimentos y medicamentos, las comunicaciones y prácticamente cualquier actividad cotidiana.
Septiembre comienza con las escuelas abiertas y el país a oscuras
La situación coincide con el comienzo del curso escolar este 1 de septiembre, después de que el anterior tuviera que ser modificado precisamente por la crisis energética.
Las escuelas abren mientras numerosos hogares atraviesan apagones de más de 20 y 30 horas, a lo que se suman la falta de profesores, los problemas con los uniformes y otras carencias reconocidas por las propias autoridades educativas.
Mientras tanto, los apagones ya han provocado nuevas protestas en La Habana durante los últimos días.
Los datos de la UNE dejan poco margen para minimizar la situación: 910 MW disponibles para un país que necesitaba 3.300 MW.
Cuba entra así en septiembre con un Sistema Electroenergético Nacional incapaz de satisfacer aproximadamente tres de cada cuatro megavatios que demanda la población en el horario pico, mientras en numerosos lugares los apagones ya no se cuentan por horas, sino por días.







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