
Idalmis Menéndez cuestiona las ayudas de Sandro Castro y pregunta qué intereses hay detrás de las bolsas de Vima Foods
La exesposa de Álex Castro Soto del Valle asegura haber conocido de cerca la vida familiar de los Castro y sostiene que Sandro sufrió desprecios de su abuelo. Ahora cuestiona la logística y los posibles intereses económicos detrás de las entregas de alimentos que el nieto de Fidel Castro muestra en redes sociales.
Idalmis Menéndez López, quien estuvo casada con Álex Castro Soto del Valle, uno de los hijos de Fidel Castro y Dalia Soto del Valle, lanzó una extensa crítica contra Sandro Castro después de que el nieto del dictador cubano apareciera en redes sociales repartiendo bolsas de alimentos entre personas necesitadas en Cuba.
La relación de Menéndez con la familia Castro está documentada desde hace años. En 2008 habló públicamente de su matrimonio con Álex Castro y de su experiencia dentro del entorno familiar. Más recientemente, El País también la citó al reconstruir la vida de Sandro Castro dentro de Punto Cero.
Esta vez, Menéndez parte precisamente de lo que asegura haber presenciado durante aquellos años.
“Tu abuelo debe de estar removiéndose en la tumba al ver que, al final, el protagonismo te lo has llevado tú”, escribió dirigiéndose a Sandro, cuyo nombre completo es Alexandro Castro Arteaga.
Según su testimonio, Fidel Castro habría mostrado desprecio hacia su nieto por ser hijo de Rebeca Arteaga. Menéndez asegura que el gobernante rechazaba el estilo de vida de la madre de Sandro y que el niño encontraba mayor afecto en su abuela Dalia Soto del Valle y en miembros de la seguridad que rodeaban a la familia.
También contrapone aquel trato con el que, según recuerda, recibía otra nieta de Fidel Castro, Adali, hacia quien el dictador sí habría mostrado especial cariño.
Se trata de recuerdos personales narrados por Menéndez y, por tanto, deben entenderse como su testimonio sobre la intimidad de una familia que durante décadas mantuvo su vida privada bajo un fuerte hermetismo.
De los privilegios a repartir alimentos
Pero la parte central de la publicación no está dedicada al pasado familiar de Sandro, sino a las imágenes actuales.
En el video compartido por Menéndez se observa al nieto de Fidel Castro entregando bolsas verdes con alimentos a ancianos, familias y otras personas. En algunos momentos se forman aglomeraciones alrededor del vehículo desde el que se distribuyen los productos.
Las bolsas llevan de forma claramente visible el logotipo de Vima Foods y su lema comercial.
Ese detalle lleva a Menéndez a cuestionar quién financia realmente la iniciativa, quién proporciona los productos y si existe algún beneficio comercial o promocional relacionado con las entregas.
“Las bolsas no son precisamente anónimas. Llevan publicidad visible de VIMA FOOD”, señala.
Las imágenes, por sí solas, no permiten establecer que Sandro Castro sea propietario, socio o beneficiario económico de Vima Foods, ni que cobre por realizar estas entregas. Menéndez tampoco aporta en su publicación documentación que demuestre una relación empresarial de ese tipo. Lo que hace es plantear públicamente esas preguntas.
Y Vima Foods no es una empresa desconocida en Cuba.
La propia compañía identifica oficialmente una operación en La Habana a través de Vima Caribe S.A., situada en Miramar, y asegura trabajar directamente con fábricas y proveedores de más de 40 países. Su actividad comprende la producción, distribución y comercialización de numerosos tipos de alimentos.
Una investigación publicada por El País en mayo situó los orígenes de Vima Foods en 1994 y señaló que el grupo dispone de almacenes propios en Cuba. La compañía proyectaba alcanzar este año una facturación de unos 250 millones de euros.
La pregunta por el combustible y la logística
Menéndez introduce además otro elemento particularmente sensible en la Cuba actual: el combustible.
Las entregas mostradas requieren vehículos, transporte de mercancías, almacenamiento y gasolina para desplazarse por diferentes lugares, recursos cuyo acceso resulta mucho más complicado para un ciudadano común.
“¿De dónde sale la gasolina para recorrer Cuba haciendo todas estas entregas?”, pregunta.
Su cuestionamiento apunta así más allá del acto de entregar comida. Busca conocer la estructura que permite adquirir los alimentos, transportarlos y distribuirlos, y qué relación existe entre Sandro Castro, los empresarios que participan en sus iniciativas y las marcas que aparecen públicamente durante las entregas.
Menéndez reconoce incluso la capacidad de Sandro para atraer atención y relacionarse con empresarios, pero utiliza precisamente esa habilidad para formular la acusación política que atraviesa todo su mensaje.
“Has conseguido algo extraordinario: que personas a las que durante décadas se les arrebató la posibilidad de prosperar dignamente con su propio trabajo reciban ahora bolsas y ayudas de manos del nieto del hombre que encabezó aquel sistema”, escribió.
Una imagen cargada de simbolismo
Las escenas tienen una inevitable carga política: un nieto de Fidel Castro repartiendo comida entre cubanos empobrecidos décadas después de que su abuelo encabezara la revolución que prometió construir una sociedad de igualdad.
Sandro Castro se ha convertido además en uno de los miembros más visibles de la familia. Sus publicaciones mostrando automóviles, viajes, fiestas y otros aspectos de su vida han provocado polémicas precisamente por el contraste con las privaciones que enfrenta buena parte de la población cubana.
Ahora intenta proyectar también una faceta vinculada a iniciativas sociales y entregas de alimentos.
Para Idalmis Menéndez, sin embargo, la solidaridad no elimina el derecho a saber qué hay detrás de la operación.
Su publicación termina con cinco preguntas que, más allá de las duras acusaciones personales contra Sandro, constituyen el punto periodísticamente relevante del debate:
“¿Quién paga? ¿Quién compra? ¿Quién suministra? ¿Quién gana? ¿Y quién se beneficia realmente de todo esto?”
Mientras esas preguntas no tengan respuestas documentadas, las imágenes demuestran que Sandro Castro participa en el reparto de bolsas identificadas con Vima Foods. Determinar quién financia las entregas, qué acuerdos existen y si alguien obtiene un beneficio económico o promocional requiere información adicional.
Y es precisamente esa transparencia la que Menéndez reclama.







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