Fidel Castro cumpliría 100 años: la Cuba que dejó su revolución enfrenta apagones, éxodo y más de 1.300 presos políticos

Este 13 de agosto se cumplen 100 años del nacimiento de Fidel Castro, una fecha que el régimen cubano ha convertido en una extensa jornada de homenajes al hombre que gobernó la Isla durante casi medio siglo. Pero el centenario llega en un momento en que Cuba atraviesa una situación económica, demográfica, energética y social que contrasta con la imagen de prosperidad y justicia social que durante décadas acompañó al discurso oficial de la llamada Revolución.

Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, entonces provincia de Oriente. Llegó al poder tras el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959 y terminó construyendo un sistema socialista de partido único que eliminó el pluralismo político y permaneció estrechamente vinculado a la Unión Soviética durante buena parte de la Guerra Fría.

Aunque dejó formalmente la presidencia en 2008 en manos de su hermano Raúl Castro, el sistema político establecido bajo su liderazgo continúa vigente. Fidel Castro murió el 25 de noviembre de 2016.

Diez años después de su muerte, las autoridades cubanas mantienen su figura en el centro del relato oficial. El centenario ha estado acompañado por actos políticos, publicaciones, exposiciones, ferias y otras actividades organizadas durante meses para reivindicar su legado.

La realidad cotidiana de millones de cubanos ofrece, sin embargo, otro balance.

Una población que disminuye

Cuba lleva años perdiendo habitantes.

Los datos del Banco Mundial sitúan la población cubana en 10.937.203 habitantes en 2025, frente a 11.265.612 en 2016, año de la muerte de Fidel Castro.

La comparación supone una reducción de más de 328.000 habitantes en menos de una década dentro de esa serie estadística.

El descenso poblacional se combina con una intensa salida de cubanos hacia el exterior durante los últimos años y con el envejecimiento de quienes permanecen en la Isla.

La emigración se ha convertido además en una experiencia cotidiana para miles de familias divididas entre Cuba, Estados Unidos, España, México y otros países.

El país de los apagones

La electricidad es otro de los grandes símbolos de la Cuba que llega al centenario.

Durante 2026 los cubanos han continuado enfrentándose a prolongados cortes eléctricos y el Sistema Eléctrico Nacional ha sufrido nuevos colapsos.

Los problemas acumulados en las termoeléctricas, la falta de combustible, el deterioro de las instalaciones y décadas de insuficiente inversión han dejado al país con un sistema incapaz de cubrir de manera estable la demanda.

Los apagones afectan no solo a las viviendas. También condicionan la conservación de alimentos, el suministro de agua, las telecomunicaciones, las escuelas, los centros sanitarios y la actividad de pequeños negocios privados.

Para una generación de cubanos, la oscuridad se ha convertido en parte habitual de la vida diaria.

Escasez de alimentos, medicinas y agua

A los problemas eléctricos se suman dificultades persistentes para acceder a productos básicos.

Human Rights Watch documentó en julio de 2026 las dificultades que atraviesan habitantes de La Habana para conseguir electricidad, agua, alimentos, medicamentos y atención sanitaria adecuada.

La libreta de abastecimiento, creada durante los primeros años del sistema de Fidel Castro y presentada durante décadas como garantía de protección social, ya no cubre las necesidades alimentarias mensuales de una familia.

Mientras tanto, numerosos medicamentos permanecen ausentes de las farmacias y muchas familias dependen de familiares en el extranjero, redes solidarias o compras fuera del sistema estatal para obtenerlos.

Más de 1.300 presos políticos

El centenario también encuentra a Cuba sin elecciones multipartidistas ni libertad para organizar partidos políticos opositores al Partido Comunista.

Prisoners Defenders contabilizó al cierre de junio de 2026 un total de 1.306 presos políticos y de conciencia sometidos a diferentes formas de privación de libertad.

La organización registró 32 nuevas incorporaciones durante junio y señaló que 40 personas incluidas en su lista habían sido detenidas siendo menores de edad.

Desde julio de 2021 hasta finales de junio de 2026, Prisoners Defenders afirma haber contabilizado 2.112 personas que han pasado por su lista de presos políticos.

La cifra adquiere especial significado al recordar que el sistema político construido bajo Fidel Castro continúa sin permitir una oposición legal capaz de competir por el poder.

Dos visiones enfrentadas sobre Fidel Castro

El legado de Castro sigue generando posiciones profundamente enfrentadas.

Sus defensores destacan la extensión de la educación y la atención sanitaria después de 1959, así como el papel internacional que Cuba desempeñó durante décadas y su enfrentamiento político con Estados Unidos.

Sus críticos señalan, en cambio, la eliminación de libertades políticas, la persecución de opositores, el encarcelamiento por motivos políticos, la ausencia de elecciones libres y competitivas y el fracaso de un modelo económico que nunca consiguió alcanzar una prosperidad sostenible.

Ese debate vuelve a cobrar fuerza este 13 de agosto.

Pero, más allá de las interpretaciones históricas, existen realidades que pueden medirse.

Cuba llega al centenario de Fidel Castro con una población en descenso, una emigración sostenida, un sistema eléctrico extremadamente deteriorado, escasez de productos esenciales y más de 1.300 presos políticos documentados por una organización independiente.

El régimen celebra hoy al hombre que construyó el sistema.

Cien años después de su nacimiento, el estado de ese mismo sistema forma también parte de su legado.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias

Descubre más desde ClickCuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo