
Proponen solicitar a la ONU una consulta para que los cubanos decidan libremente el futuro político del país
El activista cubano Mitchel Estopiñán anunció el envío de una propuesta formal a varias instituciones internacionales para promover una consulta popular en Cuba que permita conocer, mediante un voto libre y con supervisión independiente, cuál es la voluntad real de los ciudadanos sobre el sistema político del país.
La iniciativa surgió a partir de una reflexión publicada en sus redes sociales, donde planteó que, si el Gobierno cubano ha impulsado durante años resoluciones en las Naciones Unidas contra el embargo estadounidense, también debería aceptarse una consulta sobre una cuestión que considera aún más trascendental: qué desea realmente el pueblo cubano.
En su planteamiento inicial, Estopiñán sostuvo que la propuesta representa a quienes participaron en manifestaciones como las del 11 de julio de 2021 (11J), el 27N, las protestas de Nuevitas, Caimanera, Santiago de Cuba, Bayamo y otras expresiones de descontento ocurridas en los últimos años. También afirmó que busca dar voz a quienes han sido encarcelados por manifestarse y a quienes permanecen en silencio por temor a represalias laborales, judiciales o contra sus familias.
Una consulta con garantías internacionales
La propuesta plantea solicitar a la ONU, a gobiernos democráticos y a organismos internacionales que promuevan una consulta popular libre, directa, secreta, verificable y vinculante, bajo observación internacional independiente y con garantías que permitan a los ciudadanos votar sin presiones.
Según explicó el activista, el objetivo no es imponer un resultado determinado, sino permitir que la ciudadanía pueda expresarse libremente.
En ese sentido, argumenta que si una mayoría respaldara la continuidad del sistema político, ese resultado debería ser reconocido. Del mismo modo, sostiene que, si la mayoría optara por un cambio, esa voluntad también tendría que ser respetada.
Amplio alcance en redes sociales
La publicación generó una amplia interacción en Facebook. De acuerdo con los datos compartidos por el propio Estopiñán, la propuesta acumuló más de 154.000 visualizaciones, alcanzó a 75.895 personas, recibió 973 comentarios y fue compartida 378 veces antes de convertirse en una acción formal.
El activista aclaró que esas cifras no constituyen una encuesta representativa de la población cubana, aunque considera que reflejan un elevado interés ciudadano por debatir el tema.
Asimismo, explicó que revisó los comentarios recibidos y utilizó herramientas de inteligencia artificial para organizarlos y resumirlos, aunque precisó que la investigación, el análisis y la redacción del documento final fueron de su exclusiva responsabilidad.
Cartas enviadas a seis instituciones internacionales
Coincidiendo con la conmemoración del 11 de julio de 2026, Estopiñán informó que remitió cartas a seis destinatarios institucionales:
- La Secretaría General de las Naciones Unidas.
- El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
- El Comisionado alemán para los Derechos Humanos.
- La Presidencia del Parlamento Europeo.
- La Delegación de la Unión Europea en Cuba.
- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El activista señaló que presentó la solicitud como ciudadano cubano, sin representar a ningún partido político, gobierno u organización opositora.
Qué solicita la iniciativa
La petición propone que la comunidad internacional utilice sus buenos oficios para favorecer una consulta con observación internacional y garantías contra cualquier forma de coacción o represalia.
Además, contempla un escenario alternativo si las autoridades cubanas rechazaran la iniciativa o no respondieran. En ese caso, solicita que quede constancia de que las afirmaciones oficiales sobre un supuesto respaldo mayoritario al sistema político continúan sin haber sido verificadas mediante un proceso electoral libre con estándares internacionales.
Igualmente, plantea valorar la creación de un mecanismo permanente de escucha o de una figura internacional que facilite la recepción de las denuncias y propuestas de sectores críticos que, según expone, carecen de representación institucional dentro de Cuba.
Un documento de carácter diplomático
Estopiñán explicó que optó por no publicar íntegramente la carta hasta recibir confirmación oficial de su recepción por parte de las instituciones destinatarias.
También aseguró que el documento fue elaborado utilizando un lenguaje diplomático y con referencias jurídicas e institucionales para aumentar sus posibilidades de ser admitido a trámite, aunque reconoce que no existe garantía alguna de que las organizaciones respondan favorablemente.
El seguimiento de la iniciativa, según anunció, se realizará a través de la plataforma Entre Todos, donde también prevé habilitar un espacio para informar sobre las respuestas que reciba y explicar, mediante un ejercicio demostrativo, cómo podría desarrollarse una consulta con garantías democráticas.
Para el activista, esta propuesta constituye una forma de conmemorar el aniversario del 11J, intentando abrir una vía institucional para que tanto quienes desean un cambio político como quienes apoyan la continuidad del sistema puedan expresar libremente su voluntad mediante el voto.






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