
Investigación de El Español vincula un proyecto en Cuba con una presunta trama de blanqueo ligada a la mafia rusa
Una investigación publicada por el diario español El Español ha revelado nuevos detalles de la denominada operación Strongbox, una causa judicial que investiga una presunta organización internacional dedicada al blanqueo de capitales y que sitúa a Cuba como uno de los escenarios donde los investigados pretendían desarrollar negocios millonarios relacionados con el níquel y el cobalto.
Según la documentación judicial a la que tuvo acceso el periódico, la Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado (UDYCO) sostiene que varios empresarios españoles presuntamente vinculados a una red de origen ruso intentaron impulsar un proyecto energético en la isla recurriendo, según las conversaciones intervenidas por la Policía Nacional, al entorno del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero para desbloquear las negociaciones con las autoridades cubanas.
La investigación forma parte de un procedimiento que dirige el juez Fernando Andreu, titular del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, y que continúa abierto sin que exista, por el momento, una resolución judicial definitiva sobre los hechos investigados.
Una planta solar pagada con níquel y cobalto
De acuerdo con El Español, uno de los proyectos analizados por la UDYCO consistía en construir una gran planta fotovoltaica en Cuba mediante una fórmula de compensación poco habitual: en lugar de realizar pagos en efectivo, los inversores recibirían cantidades de níquel y cobalto procedentes de la producción minera cubana.
Ambos minerales poseen un elevado valor estratégico en el mercado internacional por su utilización en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, componentes electrónicos, tecnología militar e industrias de alta capacidad tecnológica.
La propuesta habría despertado el interés de los empresarios porque permitía acceder a dos de los principales recursos minerales de exportación de Cuba, país que figura entre los mayores productores mundiales de níquel.
Los empresarios señalados por la investigación
Los informes policiales identifican como principales interlocutores en el proyecto a los empresarios Jerónimo Sarmiento Morato y Jorge Martínez Odriozola, quienes aparecen manteniendo conversaciones sobre la operación cubana con otros integrantes de la organización investigada.
Según la causa, ambos mantenían relación con el empresario de origen ruso Arsen Magomedov, considerado por los investigadores uno de los presuntos responsables de la estructura dedicada al blanqueo internacional de capitales.
La operación Strongbox investiga si dicha organización utilizaba inversiones empresariales y operaciones internacionales para introducir en el circuito legal fondos cuyo origen sería ilícito.
El supuesto recurso al entorno de Zapatero
Uno de los aspectos que más atención ha generado de la investigación son las referencias al llamado “grupo de ZP” que aparecen en varias conversaciones telefónicas incorporadas al sumario.
Según la interpretación realizada por la UDYCO, los empresarios decidieron recurrir al entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero después de comprobar que las negociaciones con responsables del sector energético cubano no avanzaban.
En una de las conversaciones recogidas por los investigadores, uno de los implicados asegura que fue necesario acudir a ese grupo para desbloquear el proyecto y añade que “esa gente no hace las cosas gratis”, una afirmación que la Policía considera relevante dentro de sus pesquisas.
No obstante, El Español señala que el entorno de Rodríguez Zapatero niega cualquier implicación en los hechos y asegura no tener conocimiento de la operación investigada. El expresidente no figura como investigado en la causa.
Contactos con responsables cubanos
La documentación judicial también recoge supuestos contactos con representantes de instituciones cubanas durante las negociaciones.
Entre ellos aparece mencionado Alfredo López Valdés, entonces director general de la Unión Eléctrica (UNE), cuyo nombre surge en conversaciones intervenidas por los investigadores.
Asimismo, la investigación hace referencia al diplomático cubano Eddy de Armas, funcionario de la Embajada de Cuba en España, citado en el sumario por sus contactos con algunos de los empresarios que impulsaban el proyecto.
Hasta el momento no consta que ninguno de los funcionarios cubanos mencionados haya sido acusado formalmente dentro del procedimiento judicial.
Cuba vuelve a aparecer en una investigación internacional
La información publicada por El Español vuelve a situar a Cuba dentro de una investigación internacional relacionada con inversiones extranjeras y recursos estratégicos.
Durante años, la explotación del níquel y el cobalto ha sido considerada una de las principales fuentes potenciales de ingresos para el régimen cubano. Sin embargo, las dificultades económicas, la falta de inversión y el deterioro de la infraestructura energética han limitado el desarrollo de nuevos proyectos de gran envergadura.
Precisamente por ello, iniciativas como la descrita en la operación Strongbox despertaban un importante interés económico, tanto para los inversores como para las autoridades cubanas.
Mientras la investigación judicial continúa su curso en España, las revelaciones publicadas por El Español muestran cómo un proyecto vinculado a minerales estratégicos cubanos terminó formando parte de una causa mucho mayor sobre presunto blanqueo de capitales y crimen organizado internacional.
Por el momento, los hechos recogidos en el sumario forman parte de una investigación judicial en curso y deberán ser esclarecidos durante el procedimiento antes de que pueda determinarse la eventual responsabilidad penal de los implicados.






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