Vecinos de Cojímar denuncian apagones prolongados y crece el malestar por la desigual distribución del servicio eléctrico

La crisis energética continúa alimentando el descontento popular en Cuba. Esta vez, vecinos de Cojímar, en La Habana del Este, expresaron en redes sociales su indignación por los prolongados cortes eléctricos que afectan a varias zonas de la localidad y que, según denuncian, están provocando la pérdida de alimentos, la falta de agua fría y un deterioro cada vez mayor de las condiciones de vida.

La publicación que generó el debate fue realizada por una residente identificada como Dayi Cuesta en un grupo comunitario de Cojímar. En su mensaje cuestionó por qué algunas áreas permanecen largas horas sin electricidad mientras otras parecen recibir un servicio más estable.

“¿Hasta cuándo es esto?”, preguntó la vecina, quien aseguró que en el llamado bloque 5 la comida se está echando a perder y que los residentes ya no creen en las explicaciones oficiales sobre las afectaciones eléctricas.

Las respuestas reflejan una realidad común en distintos sectores del municipio. Aunque algunos usuarios rechazaron la idea de que exista un trato preferencial hacia determinados bloques, coincidieron en que los apagones se han vuelto insoportables y afectan a todos por igual.

Varios comentarios reportaron interrupciones de más de 24, 28 e incluso 43 horas sin servicio eléctrico. Otros señalaron que, además de la falta de corriente, también enfrentan problemas con el suministro de agua.

El creciente malestar quedó reflejado en mensajes que llamaban a reclamar colectivamente por mejores condiciones. Una residente sostuvo que la solución no es discutir qué bloque recibe más horas de electricidad, sino exigir que todos los ciudadanos tengan acceso a un servicio estable.

“Lo que hay es que exigir, pedir y reclamar que todos tengan electricidad todo el tiempo”, escribió una usuaria.

Entre los comentarios también aparecieron críticas directas contra las autoridades y expresiones de frustración por la situación económica que atraviesan las familias cubanas. Algunos vecinos denunciaron que los apagones provocan la pérdida de los pocos alimentos que logran adquirir en medio de la escasez.

La publicación obtuvo decenas de reacciones y fue compartida por otros usuarios, evidenciando un malestar que se repite en numerosos barrios de la capital y del resto del país.

Las denuncias llegan en un contexto marcado por el deterioro del Sistema Eléctrico Nacional y por los frecuentes cortes de energía que afectan a millones de cubanos. En muchas comunidades, la falta de electricidad ya no es vista como una situación excepcional, sino como una realidad cotidiana que impacta la conservación de alimentos, el acceso al agua, el descanso nocturno y la actividad económica.

Mientras tanto, los testimonios de Cojímar muestran cómo la crisis energética continúa profundizando el descontento ciudadano y alimentando las críticas hacia la gestión de un problema que, lejos de resolverse, sigue agravándose.

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