
Estados Unidos apunta a la estructura política, militar y de inteligencia del régimen cubano con una nueva ronda de sanciones
La administración del presidente Donald Trump elevó nuevamente la presión sobre la dictadura cubana con un amplio paquete de sanciones dirigido contra altos dirigentes políticos, mandos militares, organismos de inteligencia y estructuras consideradas fundamentales para el sostenimiento del régimen.
En una declaración publicada por el Departamento de Estado, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que durante décadas el régimen cubano ha promovido actividades que Washington considera subversivas contra los intereses estadounidenses y aseguró que las nuevas medidas buscan golpear a quienes organizan, financian y facilitan esas operaciones.
Los principales sancionados
Las medidas alcanzan a figuras de primer nivel dentro de la estructura de poder cubana.
Entre ellos se encuentra Miguel Díaz-Canel, designado por Estados Unidos como el máximo responsable político del régimen. También fue sancionada su esposa, Lis Cuesta Pedraza, quien ha incrementado su protagonismo en actividades oficiales dentro y fuera de la isla. Asimismo figura su hijastro, Manuel Anido Cuesta, integrante del círculo familiar más cercano al gobernante cubano.
Washington también incluyó a Raúl Castro, considerado por muchos analistas como la figura que aún conserva una influencia decisiva dentro del sistema político cubano. Junto a él fue sancionado su hijo, Alejandro Castro Espín, coronel de inteligencia y uno de los hombres más influyentes dentro de los aparatos de seguridad del Estado.
Ministros y altos dirigentes del régimen
La ofensiva estadounidense también alcanza a varios miembros de la cúpula política.
Entre ellos se encuentran:
- Roberto Morales Ojeda, considerado el número dos del Partido Comunista de Cuba.
- Esteban Lazo Hernández, uno de los dirigentes históricos del régimen.
- Mayra Arevich Marín, responsable de las políticas de control de las telecomunicaciones y del acceso a internet.
- Vicente de la O Levy, encargado de un sector clave en medio de la grave crisis energética que atraviesa el país.
- Rosabel Gamón Verde, vinculada al sistema jurídico que ha procesado a cientos de opositores y manifestantes.
La inteligencia y los órganos represivos
Una parte importante de las sanciones está dirigida contra los organismos que Washington identifica como herramientas de control político y represión.
Entre las entidades sancionadas se encuentran:
- Dirección de Inteligencia.
- Ministerio del Interior.
- Policía Nacional Revolucionaria.
- Estructuras de contrainteligencia militar y altos mandos de los ejércitos Oriental y Central.
Según Washington, estas instituciones desempeñan un papel central en la vigilancia de la población, la persecución de opositores, las operaciones de inteligencia y las actividades que Estados Unidos considera una amenaza para su seguridad nacional.
También golpean a organizaciones históricas del régimen
Las sanciones alcanzan además a varias organizaciones utilizadas durante décadas para movilizar apoyo político dentro y fuera de Cuba.
Entre ellas figuran:
- Comités de Defensa de la Revolución.
- Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
- Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.
El Departamento de Estado sostiene que estas organizaciones han servido como instrumentos para la proyección internacional del régimen y para la promoción de su influencia política en distintos países.
Marco Rubio: “Hoy actuamos contra la red que financia las operaciones subversivas”
Al anunciar las medidas, Marco Rubio afirmó que el régimen cubano ha apoyado históricamente movimientos revolucionarios y organizaciones radicales en América Latina y otras regiones del mundo.
“Hoy estamos actuando contra la red que posibilita y financia las operaciones subversivas y radicales de Cuba”, declaró el secretario de Estado al justificar la nueva ronda de sanciones.
Las sanciones implican el bloqueo de bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense, la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos o entidades de Estados Unidos y posibles restricciones migratorias para los afectados y sus familiares. Además, Washington advirtió que empresas, bancos e instituciones extranjeras que mantengan relaciones con entidades sancionadas podrían convertirse en objetivos de futuras medidas punitivas.
La decisión forma parte de la estrategia de máxima presión impulsada por la administración Trump, que en las últimas semanas ha endurecido significativamente las medidas económicas y financieras contra la cúpula del régimen cubano en medio de la peor crisis económica que vive la isla en décadas.






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