
Cuba pierde su último vuelo a España y miles de familias se quedan sin conexión directa con la isla
Cubana de Aviación canceló desde el martes 12 de mayo su único vuelo con Madrid, después de que la aerolínea española Plus Ultra se negara a seguir operando la ruta por temor a las nuevas sanciones de la administración Trump. El anuncio llegó apenas dos días antes de que los aviones debían volar, dejando a cientos de pasajeros con billetes en la mano y sin respuestas claras sobre cuándo recuperarán su dinero.
La compañía estatal comunicó a turoperadores y agencias de viaje que su contratista había decidido paralizar los vuelos CU471 y CU470, la ruta Madrid–Santiago de Cuba–La Habana–Santiago de Cuba–Madrid, alegando que la Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump el 1 de mayo representa un riesgo legal y financiero que la empresa española no está dispuesta a asumir. Cubana calificó la situación como un “hecho de fuerza mayor” y prometió devolver el importe de los billetes, aunque sin precisar plazos ni procedimientos concretos para los afectados.
Lo que no dijo el comunicado oficial es que Cubana de Aviación lleva años sin poder volar con sus propios aviones a Europa. Desde 2017, era Plus Ultra quien ponía los Airbus A330-200 y las tripulaciones, mientras la aerolínea cubana solo vendía los billetes bajo su nombre. Una fachada que ahora se ha derrumbado de golpe.
El impacto es especialmente duro para los cubanos del oriente de la isla. La ruta incluía escala en Santiago de Cuba, lo que la convertía en la única conexión aérea directa para residentes de provincias como Guantánamo, Holguín, Las Tunas, Granma y Camagüey. Aproximadamente el 70% de los pasajeros de este vuelo provenían de esa región, muchos de ellos emigrantes en España que viajaban a visitar a sus familias o personas que buscaban reunirse con parientes en la península.
La cancelación definitiva no es una sorpresa para quienes han seguido de cerca el deterioro de la aviación cubana. En febrero, la crisis de combustible que asfixia a la isla obligó a reducir las frecuencias semanales y a hacer escalas técnicas en Santo Domingo para repostar en los vuelos de vuelta hacia Madrid. En abril, Iberia anunció también la suspensión de su ruta directa entre Madrid y La Habana a partir de junio, aunque dejó abierta una posible reanudación en noviembre. En total, once aerolíneas han cancelado sus operaciones hacia Cuba en lo que va de 2026, con más de 1.700 vuelos eliminados del calendario.
Cuba ha perdido así su única conexión aérea propia con Europa, algo que no ocurría desde hace décadas. Para miles de cubanos que viven en España y dependen de ese puente para mantener el contacto con sus familias, las alternativas son más largas, más caras y más inciertas. La única opción que queda por ahora es volar a Cuba vía Panamá, a través del acuerdo de código compartido entre Iberia y Copa Airlines, un trayecto que alarga considerablemente el viaje y eleva su coste en un momento en que muchas familias ya no pueden permitirse prácticamente nada.
El régimen, mientras tanto, habla de fuerza mayor y agradece la comprensión. Como siempre, los que pagan el precio son los cubanos de a pie.






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