
La joven cubana Anna Sofía Benítez denuncia intento de reclutamiento tras interrogatorio de la Contrainteligencia
La joven cubana Anna Sofía Benítez Silvente denunció haber sido sometida a un interrogatorio por parte de la Contrainteligencia, donde —según su testimonio— intentaron manipularla y reclutarla mediante presiones psicológicas y estrategias de acercamiento.
El hecho resulta especialmente relevante porque, según han reportado medios independientes, el caso por el que estaba siendo investigada fue archivado, lo que no ha impedido que continúe siendo objeto de citaciones, amenazas y vigilancia por parte de la Seguridad del Estado.
En una publicación difundida en sus redes sociales, Anna relató que la “conclusión” del interrogatorio respondió a un “guion amistoso”, en el que los agentes mostraron aparente preocupación por su bienestar con el objetivo de ganarse su confianza. De acuerdo con su denuncia, la intención era que guardara silencio sobre sus posturas y, además, incorporarla a dinámicas vinculadas a la música como posible vía de control o influencia.
La joven explicó que durante el proceso también se utilizaron elementos personales como forma de presión. Según describió, le plantearon la posibilidad de reunirse con su madre y su hermana o, en contraste, enfrentar consecuencias más graves como pasar su juventud en prisión.
El interrogatorio, además, se produjo bajo engaño. De acuerdo con otros reportes, Anna y su madre fueron citadas con el pretexto de firmar documentos relacionados precisamente con el archivo del proceso, tras lo cual la joven fue retenida a solas por agentes que nunca se identificaron formalmente.
Anna Sofía Benítez insistió en que no ha cometido delito alguno y rechazó cualquier vinculación con estructuras organizadas. “No soy líder de nada, ni pertenezco a nada”, afirmó, subrayando que sus acciones responden únicamente a sus convicciones personales.
Asimismo, defendió su derecho a expresarse libremente sobre la realidad del país. “Expresar mi posición política y mi pensamiento acerca de mi realidad en Cuba no es delito”, escribió, en un mensaje en el que también denunció el carácter represivo de estas prácticas.
La publicación concluye con una denuncia directa contra el sistema, al que responsabiliza por las presiones recibidas. Anna aseguró que lo ocurrido ha trascendido lo político para volverse personal, y sostuvo que este tipo de actuaciones evidencian una realidad que las autoridades intentan negar.
A pesar del archivo del caso, su situación refleja un patrón documentado por organizaciones y medios independientes: el uso de interrogatorios, amenazas e intentos de reclutamiento como mecanismos de control sobre ciudadanos que expresan públicamente sus opiniones en Cuba.






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