Familiares denuncian prohibición de entrega de alimentos a reclusos el 31 de diciembre en la prisión Canaletas

Un video compartido en Facebook por el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer García, ha vuelto a poner el foco en las condiciones de reclusión en la prisión Canaletas, en la provincia de Ciego de Ávila. Las imágenes, grabadas el 31 de diciembre, muestran a un oficial militar impidiendo que familiares hagan llegar alimentos a los presos, en una fecha tradicionalmente marcada por intentos de las familias de aliviar la escasez alimentaria dentro de los centros penitenciarios.

En el material audiovisual se observa a un militar, identificado por los presentes como parte de la jefatura de la unidad, argumentar que ese día “no hay ni visita ni java pasada”, es decir, que no está permitida la entrada de alimentos. Según su versión, la medida habría sido comunicada con antelación a la población penal y se aplicaría “para todos por igual”. Sin embargo, varios familiares lo contradicen en el propio video, asegurando que sí han visto pasar jabas de comida y cuestionando por qué a unos se les permite y a otros no.

“Esa gente ahí tiene tremenda hambre”, se escucha decir a uno de los familiares, quien asegura llevar 15 años acudiendo a la prisión y afirma que nunca había vivido una situación similar en un 31 de diciembre. Otro testimonio señala que el único objetivo es “pasar un bocadito de comida” a un hijo encarcelado, negando cualquier intención de provocar conflictos. La tensión aumenta cuando el oficial advierte que podría “llamar a un patrullero” y sugiere que la situación podría complicarse si continúan insistiendo.

En el intercambio, el militar sostiene que dentro del penal “hoy hay pollo, hay vianda, hay de todo”, incluso productos que “no hay en la calle”, y que por tanto no existe necesidad de que los familiares entreguen alimentos. Estas afirmaciones son rechazadas de inmediato por quienes esperan fuera del recinto, que denuncian hambre extrema entre los reclusos y califican la situación como un trato humillante tanto para los presos como para sus familias.

Los testimonios recogidos en el video también apuntan directamente a la jefatura del penal. Familiares mencionan a un jefe identificado como Noel, a quien acusan de no dar la cara ni atender los reclamos, pese a que, según los guardias de la posta, se le ha informado reiteradamente de lo que ocurre. Denuncian además que el acceso está restringido incluso a áreas comunes de la prisión y que permanecen “botados afuera”, vigilados y con candados que impiden el paso.

José Daniel Ferrer acompañó la publicación con una denuncia clara: en Canaletas, asegura, los presos son sometidos a hambre, enfermedades y abusos sistemáticos, y lo ocurrido el 31 de diciembre sería una muestra más de esa realidad. El video concluye con un llamado a compartir las imágenes para visibilizar lo que, según los familiares, sucede dentro de la prisión de Ciego de Ávila mientras nadie de la dirección asume responsabilidad ni ofrece explicaciones.

Hasta el momento, las autoridades penitenciarias no han emitido una versión pública sobre lo denunciado en el video. Mientras tanto, las imágenes y los testimonios continúan circulando en redes sociales, sumándose a las reiteradas denuncias sobre la situación de los reclusos en el sistema penitenciario cubano y el papel crucial que juega la ayuda familiar para su subsistencia diaria.

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