Denuncia vecinal en Cotorro: autorizan un “ladrón de agua” y dejan sin abasto a un edificio de 45 apartamentos

Vecinos del edificio Casio Mella, en el municipio Cotorro, denuncian una situación que califican como grave, ilegal y sostenida en el tiempo: la aprobación y operación de un motor “ladrón de agua” que desvía el suministro hacia los edificios 8 de Marzo y Facute, afectando directamente la entrada de agua a la cisterna de un inmueble donde residen 45 familias.

Según los denunciantes, Aguas de La Habana en Cotorro —con conocimiento del delegado local y directivos del organismo— autorizó una práctica prohibida, pese a que existe constancia de que la instalación de motores de succión en la red es ilegal y provoca daños a terceros. La consecuencia es inmediata: la cisterna del Casio Mella no logra llenarse, dejando a decenas de hogares sin el servicio básico.

Quejas formales sin respuesta

Los residentes aseguran haber presentado quejas ante el Partido, el Gobierno municipal y Aguas de La Habana, sin que se haya tomado ninguna medida correctiva. Por el contrario, relatan que un inspector, que inicialmente se mostró “molesto” por la situación, terminó avalando el motor, llegando incluso —según testimonios— a redefinirlo como “impulsor”, a pesar de que el efecto es el mismo: extraer agua de la red y perjudicar a otros edificios.

Pipas que no alcanzan y trato desigual

Ante la falta de abasto, los vecinos del Casio Mella solicitan pipas de agua. La respuesta habitual, dicen, es que “el tema es complicado” y que no depende de ellos enviar la pipa de 38.000 litros. En su lugar, se envían dos pipas de 10.000 litros, cantidad que no cubre las necesidades de un edificio de 45 apartamentos. Para poder subsistir, la comunidad ha tenido que resolver por su cuenta, con apoyo ocasional de un vecino autorizado por su centro de trabajo.

La indignación aumenta cuando, según relatan, los edificios beneficiados por el motor ilegal sí reciben la pipa grande de 38.000 litros, incluso dos adicionales de 10.000, con la presencia del inspector supervisando la entrega. Todo ello mientras el Casio Mella permanece afectado.

Hostigamiento y provocaciones

A la escasez se suma un clima de hostigamiento. Vecinos denuncian provocaciones, fotografías y señalamientos por parte de residentes de los edificios beneficiados y de personas de zonas aledañas, lo que ha elevado la tensión comunitaria.

Señalamientos directos y exigencia de investigación

Los denunciantes identifican por nombre y cargo a funcionarios y directivos a quienes responsabilizan por permitir y sostener esta práctica, y exigen una investigación independiente, la retirada inmediata del motor ilegal, y un abastecimiento equitativo conforme a la normativa vigente.

“Esto es una falta de respeto y un abuso de poder. Tenemos pruebas. Sabemos que es ilegal y aun así lo aprueban y lo mantienen”, afirman vecinos del Casio Mella, quienes advierten que no se quedarán callados y llevarán la denuncia “a donde sea necesario” hasta encontrar una solución.

La comunidad pide transparencia, legalidad y justicia. El acceso al agua no puede depender de favores, cargos o corrupción. Es un derecho básico que hoy, en Cotorro, sigue siendo vulnerado.

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