
De paciente oncológico a blanco del régimen: el dramático caso de Aylin González en Cuba
Una nueva denuncia del Dr. Miguel Ángel Ruano Sánchez, vuelve a poner en evidencia la grave crisis del sistema de salud cubano y la represión contra quienes se atreven a alzar la voz. Bajo el título “VULNERABLES EN CUBA” , el doctor ha expuesto el caso de Aylin González Rodríguez, una joven madre cubana de 37 años, residente en Santa Clara, que no solo lucha contra un agresivo cáncer de mama, sino también contra la desidia del sistema sanitario y la persecución política del régimen.
González Rodríguez padece desde julio de 2024 un carcinoma ducto-lobulillar invasor, con nódulos de hasta 4 mm diseminados por el lecho quirúrgico y con infiltración a los ganglios axilares. Fue sometida a una mastectomía radical de mama derecha y está bajo tratamiento de quimioterapia oncológica. Sin embargo, sus sesiones se han visto obstaculizadas por negligencias médicas sistemáticas.
La mañana de este lunes, al llegar al hospital Celestino Hernández —conocido como el hospital viejo de Santa Clara y sede del servicio provincial de Oncología— para recibir su tratamiento, Aylin descubrió que su historia clínica había “desaparecido” nuevamente. Esta es la segunda vez en menos de seis meses que sus documentos médicos se extravían en esa institución. Según denuncia el Dr. Ruano, solo tras más de una hora de insistencia y luego de hacer “un escándalo”, los documentos reaparecieron “por arte de magia”, permitiéndole finalmente acceder a su sesión de quimioterapia.
Pero el calvario de Aylín no termina en las paredes del hospital. Desde hace semanas, su vivienda, ubicada en el reparto La Vigía de Santa Clara, está bajo vigilancia constante por parte de la Seguridad del Estado. Esta represión responde, según el testimonio del Dr. Ruano, a la decisión de Aylin de hacer públicas sus denuncias en redes sociales, donde ha exigido el respeto a su derecho a recibir una atención médica digna.
Aylin no solo enfrenta una enfermedad que amenaza su vida. También convive con un cuadro de Síndrome Neurótico Depresivo y debe cuidar a sus dos hijos, ambos diagnosticados con el síndrome PANDAS (trastorno neuropsiquiátrico infantil caracterizado por la aparición súbita de síntomas obsesivo-compulsivos y otras alteraciones neurológicas), lo que agrava aún más su situación de vulnerabilidad.
Según el Dr. Ruano, tras el incidente en el hospital, Aylin recibió una llamada de la secretaría del director provincial de Salud en Villa Clara, Dr. Juan José Pulido López, con la intención de “agilizar” una operación pendiente. Sin embargo, la supuesta premura no considera que el paciente aún no ha concluido su octava sesión de quimioterapia, pausada para después del 14 de abril. El apuro del sistema, según denuncia Ruano, pasa por alto los protocolos médicos imprescindibles para su recuperación, en lo que califica como otra improvisación irresponsable del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).
«¡Dejen de hacer disparates e improvisaciones, por favor! ¡No somos ignorantes!», reclamó con firmeza el doctor en su publicación.
Este nuevo testimonio se suma a la larga lista de casos que reflejan no solo el colapso del sistema sanitario cubano, sino también la criminalización de la denuncia y la protesta pacífica. Aylin González Rodríguez es hoy un rostro visible del abandono institucional y de la represión política contra pacientes que, aún en estado crítico, se convierte en objetivo del régimen por reclamar el derecho elemental a la vida.







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