El 15 de agosto, tres ciudadanos cubanos, Yariel Duarte Rodríguez de 19 años, Yohandra Miranda Rodríguez de 22 años y Roxana Pérez Rodríguez de 27 años, salieron de Cuba con la esperanza de llegar a Estados Unidos. Sin embargo, el 16 de agosto, a las 3 de la tarde, su travesía fue interrumpida cuando fueron interceptados por autoridades y trasladados a un barco madre, donde ahora se encuentran en espera de ser deportados a Cuba. La noticia de su intercepción ha generado una profunda preocupación entre sus familiares, especialmente en lo que respeta a Roxana Pérez Rodríguez.

Roxana, quien se desempeñaba como Primer Teniente en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, había solicitado en múltiples ocasiones su baja de la institución. En una carta dirigida a la comisión de cuadros de la UM-2133, expresó claramente sus motivos para dejar las FAR. En su misiva, Roxana declaró que no deseaba continuar formando parte del cuerpo de oficiales de las FAR, ya que se sentía decepcionada por la institución. Además, explicó que su situación familiar y económica no le permitirían cumplir adecuadamente con sus responsabilidades militares, ya que necesitaba tiempo y recursos para cuidar de su familia, lo cual resultaba difícil de conciliar con sus obligaciones en las FAR.
Otro de los puntos que Roxana destacó en su carta fue el trato que recibió como oficial de las FAR, tanto ella como sus colegas, al cual calificó de insatisfactorio y poco acorde con sus expectativas. Roxana también mencionó que sus hermanas por parte de madre ya habían abandonado el país y que su madre tenía planes de emigrar en los próximos meses. Este contexto familiar impulsaba aún más su decisión de dejar el servicio militar para poder reunirse con su familia fuera de Cuba.

Además, Roxana había sido sancionada con 10 meses de restricciones, que limitaban sus movimientos a su casa y lugar de trabajo, por mantener una relación sentimental con un cubano-americano. Esta relación fue uno de los factores que también motivó su deseo de abandonar las FAR, buscando una vida con mayor libertad personal.
Hasta ahora, los únicos que han tomado acciones y realizado gestiones para intentar ayudar a Roxana son sus más allegados. La familia teme que al ser deportada a Cuba, Roxana puede enfrentar represalias severas, incluyendo posible encarcelamiento, debido a su estatus como exoficial de las FAR y su intento de salir del país sin permiso oficial. Mientras que para Yariel Duarte y Yohandra Miranda no se esperan complicaciones legales significativas al ser deportados, la situación de Roxana es considerablemente más delicada debido a su historial militar y las sanciones previas que ya había recibido.
Los familiares buscan alertar a la comunidad cubana y a las organizaciones de derechos humanos sobre el caso de Roxana Pérez Rodríguez, para que su situación no pase desapercibida y se pueda brindar apoyo y asistencia en la medida de lo posible. La incertidumbre sobre su futuro y el miedo de que sea encarcelada al regresar a Cuba siguen siendo preocupaciones centrales para sus seres queridos.







Replica a Primer Teniente de las FAR entre balseros devueltos a Cuba – ColorMag Pro Cancelar la respuesta