
Marco Rubio descarta un acuerdo económico sin cambios políticos en Cuba y desautoriza reportes sobre la política de Trump
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó de forma categórica la idea de que la administración de Donald Trump esté dispuesta a aceptar un acuerdo económico con Cuba sin cambios políticos profundos. Sus declaraciones se produjeron tras la pregunta de una periodista que hacía referencia a reportes en ese sentido.
Durante el intercambio, Rubio cuestionó directamente la credibilidad de esas informaciones. “¿Dónde obtienes ese sentido?”, respondió, para luego asegurar que cualquier reporte sobre Cuba que no provenga del propio presidente o de él mismo “es un mentiroso”. Además, desacreditó a las supuestas fuentes, afirmando que “no saben lo que está pasando” ni participan en las decisiones reales sobre la política hacia la isla.
El jefe de la diplomacia estadounidense fue contundente al marcar la línea de Washington. Según explicó, no existe posibilidad de una apertura económica sin una transformación del sistema político cubano. “La economía de Cuba no puede cambiar a menos que su sistema de gobierno cambie”, afirmó, descartando así cualquier escenario de reformas económicas aisladas.
Rubio también puso en duda la viabilidad de inversiones internacionales bajo el modelo actual, señalando que ningún actor estaría dispuesto a comprometer grandes capitales en un país comunista dirigido, en sus palabras, por una dirigencia incompetente. En ese contexto, insistió en que el cambio económico y el político “van de la mano” y son inseparables.
El secretario de Estado hizo referencia además al éxito de los cubanos fuera de la isla como evidencia del fracaso interno. A su juicio, el hecho de que prosperen en otros países, pero no en su propio territorio, refleja las limitaciones estructurales del sistema vigente.
Finalmente, reiteró que el único camino hacia un futuro diferente para Cuba pasa por una transformación integral. “Tienes que cambiar a la gente en el poder, tienes que cambiar el sistema que gobierna el país”, afirmó, subrayando que esa ha sido una posición sostenida durante años por Estados Unidos.
Las declaraciones de Rubio refuerzan una postura clara dentro de la actual administración: cualquier avance económico en Cuba estaría condicionado a cambios políticos, descartando así la posibilidad de acuerdos limitados al ámbito económico sin reformas estructurales.






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