
Sacerdote cubano advierte sobre el desgaste del poder y el aumento de la represión en la isla
El sacerdote cubano Alberto Reyes Pías ha vuelto a pronunciarse sobre la situación que atraviesa el país con una reflexión publicada en Facebook bajo el título “He estado pensando… (151)”, en la que describe lo que considera una profunda contradicción entre el creciente descontento popular y el endurecimiento de la represión.
En su texto, el religioso apela al concepto de los “signos de los tiempos” para interpretar la realidad actual, señalando que en las calles se percibe un pueblo “cansado, hastiado” tras años de crisis, manipulación y falta de libertades. Según expone, las manifestaciones populares, los gritos de “libertad”, “Patria y vida” y el reclamo de un cambio de sistema evidencian una pérdida de apoyo social hacia el poder establecido.
El sacerdote destaca además que este descontento no se limita al ámbito interno. A su juicio, también se refleja en el escenario internacional, donde —afirma— aumentan las presiones y el rechazo hacia el sistema político vigente, lo que refuerza la percepción de que se aproxima un cambio profundo.
Sin embargo, Reyes Pías advierte que estos signos de desgaste conviven con una respuesta cada vez más dura por parte de los aparatos de control. Denuncia un incremento de citaciones, amenazas, detenciones, violencia física e incluso acciones contra menores de edad. Esta reacción, según plantea, evidencia una desconexión entre quienes ejercen la represión y la realidad social que vive el país.
En uno de los pasajes más contundentes de su reflexión, el sacerdote alerta a quienes participan en estas acciones represivas sobre las posibles consecuencias futuras. Sostiene que los pueblos “recuerdan” y que, ante un eventual cambio, podrían exigir responsabilidades por los abusos cometidos.
Más allá de la denuncia, el mensaje también contiene un llamado directo. Reyes Pías insiste en que “nunca es tiempo de reprimir al que dice la verdad” y exhorta a abandonar cualquier acción contra la población civil. En su opinión, el momento actual exige alinearse con las demandas ciudadanas de libertad y derechos.
La publicación se suma a otras intervenciones del sacerdote, quien en los últimos años se ha convertido en una de las voces religiosas más críticas frente a la situación social y política en la isla. Su mensaje vuelve a poner sobre la mesa el contraste entre una ciudadanía cada vez más inconforme y un aparato de control que, lejos de ceder, intensifica su respuesta.






Deja un comentario