
EE. UU. investiga el ataque a una lancha civil en aguas cubanas: buscaba recoger a familiares en la Isla
El incidente marítimo informado este miércoles 25 de febrero por el Ministerio del Interior de Cuba adquirió una nueva dimensión tras revelarse que la embarcación atacada por las fuerzas cubanas no pertenecía a ninguna agencia militar o de seguridad de Estados Unidos, sino que era una lancha civil que intentaba recoger a familiares en la Isla.
Un funcionario estadounidense citado por The New York Times confirmó que la embarcación formaba parte de un grupo de lanchas privadas involucradas en una operación para sacar personas de Cuba y que no estaba vinculada ni a la Armada ni a la Guardia Costera de Estados Unidos. Esta versión contradice el enfoque implícito de la nota oficial cubana, que presentó el hecho como un enfrentamiento con una “embarcación infractora” armada.
De acuerdo con esa misma fuente, las autoridades federales de Estados Unidos y del estado de Florida abrieron una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, así como la identidad de las víctimas y los detalles de lo ocurrido en aguas cercanas a Cuba.
El Ministerio del Interior cubano había informado que, tras un intercambio de disparos con una lancha procedente de Florida, cuatro personas murieron y otras seis resultaron heridas, además de reportar a un oficial cubano lesionado. Sin embargo, hasta ahora, La Habana no ha presentado pruebas públicas independientes que respalden su versión de los hechos ni ha ofrecido detalles verificables sobre las personas involucradas.
La revelación de que se trataba de una embarcación civil vinculada a ciudadanos o residentes en Estados Unidos ha generado preocupación en Washington y ha incrementado la presión política para exigir explicaciones al régimen cubano por el uso de fuerza letal en este episodio.
Fuentes políticas estadounidenses señalaron que el caso podría tener repercusiones en el plano bilateral, en la medida en que se esclarezca si se produjo un uso desproporcionado de la fuerza contra una embarcación que, según esta nueva versión, no tenía carácter militar ni oficial.
Mientras avanzan las investigaciones en Estados Unidos, persisten las interrogantes sobre lo ocurrido en el mar y sobre las circunstancias en las que murieron las personas a bordo de la lancha. Por ahora, existen dos versiones en conflicto: la del Ministerio del Interior cubano y la de las autoridades estadounidenses, que apuntan a un operativo civil para recoger familiares en la Isla.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio internacional los procedimientos de las fuerzas de seguridad cubanas en el control de sus fronteras marítimas y abre un nuevo foco de tensión en un contexto marcado por la crisis migratoria y las salidas irregulares de cubanos por mar.







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