
Citación policial y hostigamiento: Bienestar Animal Cuba denuncia una nueva escalada represiva
Una citación oficial del Ministerio del Interior, emitida por la Policía Nacional Revolucionaria, volvió a marcar el inicio del día para miembros de Bienestar Animal Cuba (BAC). No fue un “buenos días”, como ironiza la propia organización en un mensaje difundido en redes sociales, sino otro episodio de presión y hostigamiento contra quienes defienden causas cívicas en la Isla.
La imagen compartida por BAC muestra una “cédula de citación” que ordena la comparecencia de un activista ante un oficial de la policía. Para la organización, este tipo de documentos se ha convertido en parte de la rutina con la que el aparato represivo intenta intimidar, desgastar y fracturar a quienes integran el proyecto.
En su comunicado, BAC denuncia que “levantar la voz tiene un precio demasiado alto” en el país y advierte que sus miembros están siendo perseguidos, intimidados y sometidos a una presión constante que no solo los afecta a ellos, sino también a sus familias. “Nos están asfixiando poco a poco”, afirman, describiendo una estrategia basada en el miedo, el cansancio y el desgaste psicológico.
La organización también señala que el objetivo de estas acciones es claro: desmembrar la asociación, golpear a sus integrantes uno por uno y forzar su desaparición “sin ruido, sin testigos, sin consecuencias”. Según BAC, se trata de un intento de silenciar cualquier voz independiente que exija justicia y respeto.
El mensaje va más allá de la denuncia interna y apela directamente a la comunidad internacional. “El mundo no puede seguir ignorando esto”, subrayan, recordando que el silencio también tiene un costo y que mirar hacia otro lado contribuye a perpetuar los abusos. En ese sentido, cuestionan con dureza la legitimidad de un sistema que habla de democracia y derechos humanos mientras persigue a ciudadanos por su activismo cívico.
Este nuevo episodio se suma a una larga cadena de citaciones, interrogatorios y presiones contra activistas y miembros de la sociedad civil independiente. En lugar de ser hechos aislados, forman parte de un patrón que busca controlar, intimidar y castigar cualquier forma de organización que escape al control del poder.
La advertencia final de BAC es directa y difícil de ignorar: “El mundo tiene que ver esto. Tiene que escucharlo. Tiene que entenderlo. Porque el silencio también mata. Y ya basta”. Un llamado que pone rostro humano a la represión cotidiana y recuerda que detrás de cada citación hay personas, familias y vidas sometidas a una presión constante por atreverse a exigir dignidad y justicia.







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